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Medianímicas

Eleazar

Que la paz y el Amor sea con vosotros:

Así, hermanos míos es el principio que vosotros debéis pesar y analizar y luego después de asimilarlo, pensar siempre en la mayor sabiduría y enseñanzas que venimos trayendo cada día, para el progreso de la humanidad. Los hermanos del planeta Tierra creéis que en todas las épocas se ha progresado siempre con la misma intensidad que en estos últimos tiempos, pero, tened en cuenta, que sólo el progreso de la conciencia, es lo que da verdadero empuje, precisamente por los que siempre se han esforzado en cumplir la ley, que trajeron las ciencias positivas, dando un mayor impulso a lo que había de venir después.

Pero vosotros debéis estudiar la razón por la cual habéis legado a este progreso, lo mismo que la causa de haber llegado al malestar mundial, que reina actualmente porque cada uno de los hombres de este mundo, y sobre todo, los que han traído el progreso presente, son un algo que va llevado por un vaivén y os encontráis desorientados; pero es así, precisamente, por el entusiasmo que despierta cada paso de progreso, porque es un error pensar que se disfruta de él, pues a medida que avanza, va produciéndose en cada hecho y en cada cosa, una decepción más por culpa de los acaparadores de ese progreso y se levantan los espíritus porque no llenan las necesidades que han venido a satisfacer, ni aseguran el cumplimiento de los mandatos de la Ley Suprema, y de esa justicia que ha de cumplirse, porque si los hombres tienen su libre albedrío, deben de cumplir dentro de la ley, pero, hay muchos que trabajan fuera de la ley.

Habéis visto que el dolor va unido al amor y sabéis que todo dolor agranda a través de los tiempos los sentimientos del amor y tanto más, cuanto los hombres se compenetran de la gran sabiduría del “Espiritismo Luz y Verdad” porque todo ese maremagno que traen los enemigos del progreso moral y espiritual no es más que un absurdo, un anacronismo y como tal han de descubrirlo los hombres que aún creen que tanto dolor, tanto sufrimiento y tanta amargura es un castigo, sin comprender que los hechos que se producen en la época presente, son la consecuencia de sus malas obras del pasado.

Pero vosotros, los que venís guiados por el sendero de la verdad, no debéis deteneros para lamentar lo inevitable, sino tener un profundo amor a la Causa grande, amor al trabajo, amor a vuestros hermanos con lo cual demostraréis vuestro amor al Creador.

Si todos los hechos y pensamientos de los hombres convergiesen a un mismo fin, a la consecución de un mismo ideal, a la implantación del régimen de fraternidad, si todos sus actos fueren encaminados a tal fin, hermanos míos, la vida se deslizaría, con el ritmo de la armonía y el dolor y el sufrimiento no tendrían cabida en su ambiente. Pero desgraciadamente los que deberían ser puntales de la obra, los que en su conciencia buscaran la compensación de hechos anteriores, son los que todo lo acaparan en perjuicio de todos, los que en esta obra podían equilibrar con hechos sobresalientes lo que hicieron en épocas pasadas de ruina y miseria, esos, se abstraen y no son los hombres abnegados, porque no todos cumplieron los actos que en justicia y por misión están obligados a cumplir.

Ellos dan cada día una idea más absurda, fruto de sus obras, pero cada espíritu del Padre que cumple en Ley, vale por todos esos que están llenos de deseos, pero que no pueden satisfacerse porque no se atreven a romper el círculo impositivo que crearon con sus pasiones.

Mas los hombres del planeta Tierra que se erigieron a sí mismos en directores de los pueblos, los conducen a otro mayor desierto, porque no tienen verdadera seguridad en su derrotero, porque no están capacitados para aplicar justicia, porque la conciencia está atrofiada, y todo ello repercute en el ser, y por eso los véis sin criterio y sin firmeza.

Hay momentos en la vida de los hombres y de los pueblos, en que parece que han aceptado en un momento los principios de justicia, pero por esa pretendida sabiduría de que hacen alarde, los veis caer y hacer el más triste de los papeles, en su ineptitud por una parte, y en su supremacía por otra.

Por eso el Espiritismo Luz y Verdad no ha venido como las religiones. Ha venido a señalar a las criaturas el derrotero en la acción del espíritu y por eso no es lo que los hombres, fuera de ley creyeron que era.

No; Espiritismo Luz y Verdad, es el régimen de amor por el que se rigen los mundos regenerados, por los mismos mandatos que se dieron a los hombres del planeta Tierra.

Pero los supremáticos se interponen en la obra de la verdad y la justicia, y por consecuencia trajeron la obra funesta que habéis visto.

El Espiritismo mismo, fue tratado por aquellos supremáticos, con la intención de acapararlos para ser sus dictadores con más fuerza y dominar a los que por ley y por justicia vinieron a ser misioneros de la verdad y habían caído bajo su venganza.

Así los habéis visto aparecer por largos siglos en las grandes capitales, donde transigiendo con los prejuicios de la época, todos pueden entrar en el espiritismo, porque entonces todo se admite.

Hoy no, pues hoy en el Espiritismo Luz y Verdad militan ya todos los rangos que la supremacía creyó dominar.

Lo mismo que antes los que vinieron juramentados para dar los principios de la Ley tuvieron que crecer en las filas de la Iglesia y aún así veis cómo la verdad y la Justicia se van manifestando.

Y no temáis ni creáis que sois pocos; sois legiones los que defienden el principio de fraternidad.

No digáis eso de “Señor no soy digno de ti” o “Señor, soy tu siervo”, ved que sois sus criaturas y habladle al Padre y pedid al Creador.

Cada uno de vosotros debe procurar ser firmes en vuestro amor; porque la obra no es de un instante. Es necesario ser fuertes y razonables para ir siempre más adelante y el tiempo os dirá que no lo habéis perdido los que habéis querido escuchar estos principios de provecho para que mañana tengáis orientaciones nuevas, e iréis siempre delante de los supremáticos que prefirieron ser los primeros por el mal.

Mas como es la voluntad de los hombres que se cumple siempre por mandato de la Ley Suprema, se cumplirá, porque si ellos tienen el propósito de traer la pobreza y la miseria para sus hermanos, la Ley y los mandatos supremos traen el amor y la justicia, y ésta es la que tiene que imperar porque no son los supremáticos los que han de imponer sus principios equivocados, ni a los que hay que apelar, porque ellos se abaten por sí mismos.

No estáis solos; ved los países que los soportaron; ved cómo caen los dioses coronados que por tantos años se convirtieron en ídolos; ved cómo caen convertidos en ruinas.

Felizmente no caerán muchos hombres cumplidores de la ley bajo el yugo de sus enemigos; son deudas que tendrán que pagar los que hoy se hallan ciegos por sus pasiones.

Me retiro, dejando a todos mi amor. Buenas noches.

Eleazar

Concepción Arenales

Buenas noches hermanos míos:

Ved hermanos, que ni los dolores ni el tiempo, ni la atmósfera es lo suficiente (1).

Creo que todos los hermanos, conscientes deberían estar clamando y en meditaciones, sacar algunas consecuencias de tantos trastornos que afligen a esta humanidad; no es cosa que no se presente, pero nunca como ahora y en esta forma, están densos, como humos los malos pensamientos de esta humanidad.

Estas masas de pensamientos malignos y algunas otras causas son los causantes de cambio de un punto de sabiduría, que quiero descubrir a mis atmósfera y de todos los actos de la Naturaleza, y que deberían llevar a los hombres estudiosos a algunas conclusiones; son avisos, anuncios también las montañas que se convierten en ríos y ríos que se convierten en montañas, y, todo esto nada dice a los hombres, y los hombres de este planeta no se conmueven.

Ya lo veis, cada uno padeciendo miseria, en tribulaciones toda la vida, una vida que sólo es un suspiro, un instante y que así se puede comparar la existencia de cada habitante del planeta Tierra.

Ved, cómo se presentan los fenómenos, pero no todos saben sacar las consecuencias, las enseñanzas que se desprenden de los hechos que suceden a cada instante, en cada ocasión, y siempre las advertimos, pero los hombres no se cuidan de tener la confirmación; y nosotros luchamos para que el progreso ocupe cada vez más su puesto.

Sí, y vosotros habéis de aprender mucho aún, es indispensable que estudiéis más para el desempeño de vuestra misión y en lo que respecta a vuestra organización y modo de ser y encarar la obra para cumplir con el mandato de progreso y sabiduría, y así formar el plantel real entre los que asiréis al verdadero progreso y al “Más allá”.

¡Cómo quiero que triunféis en todo¡ ¡Cómo lucho para que todo se convierta para vosotros en bienestar con el triunfo de la magna causa¡

No penséis que vengo a halagaros, no penséis tampoco que vengo a descubriros vuestros defectos ni a decir vuestras virtudes, pero sí vengo a deciros que olvidéis antagonismos y que seais todos unidos, porque la unión hace la fuerza que da el triunfo.

El amor que demostráis os ha de servir y ayudar, y que unidos todos sigamos más adelante.

Concepción Arenales

(1) Hacía varios días que reinaba un frío tan intenso que acaso no tenía precedentes desde muchos años.

Transcripción taquigráfica: E. Lollini

Del libro inédito “Comunicaciones”
“Acto de la sentencia del Juicio Final de la Tierra”
Tomo VI - (Fragmento)

Ya viste Jesús de gala, bendito día, bendita la Justicia del Padre, bendito el amor de mis hermanos que tanto me han ayudado; ya está el trigo separado de la cizaña, ya el grano de mostaza se hizo árbol robusto; ya el hijo del hombre juzgó a sus hermanos; ya el Espíritu de Verdad por mí anunciado, descendió sobre nubes de luz y carros de fuego; ya se pronunció el “Consumatum est” y todas mis palabras se han cumplido y sido repetidas y confirmadas.

Aún me cargan la cruz en este momento los ciegos de la Tierra, pero ya no cargo esa cruz, que ha sido sustituida por el ancla del Espíritu de Verdad.

Largos han sido los siglos, cerca de 20, en los que muchas veces sólo pude resistir por el amor de los mayores, que me animaban.

Rápido ha sido el desenvolvimiento; menos de un año ha que llegaba jadeante por la ayuda que largos siglos esperaba; todo ese archivo (1) representa un trabajo del temple de mis hermanos misioneros tan amargado más de una vez por la mixtificación que aunque comprendida, no por eso dejaba de clavar una dolorosa espina en el alma del Juez, en mí y en los que en mis angustias me acompañaban.

Cuando daba el primer paso, acudió el Juez donde creía encontrar ayuda, yo no lo impedí, era conveniente un desengaño, y contaría con sus solas fuerzas (2).

Más tarde le quieren estorbar la acción y llega el oprobio al colmo; amargas lágrimas y grandes esfuerzos nos costó, que no se interrumpiera la acción (3).

En día memorable dan su última batalla los contrarios y toman el nombre más grande para mí y para el Juez entre las afinidades (4) y esto fue cuestión de confianza, pues se vio que ya tenía el temple necesario para librar esta batalla; y Justicia clamaba él en Pleno Consejo en Sión, yo aún pedía Amor, pero el Maestro Xavier vio llegado el momento, y temía, no sin fundamento, que otro escarmiento de los mistificadores, parara la acción algún tiempo, y dando la orden de Justicia, se llamaba a Juicio pocas horas más tarde.

Desde que me justifiqué al pedir parecer, me he multiplicado en todas partes y lenguas, sin darme reposo un solo momento, obedeciendo órdenes y preparando la acción; mis hermanos me ayudaban. María me consolaba y animaba y hemos llegado a obtener en verdad la palma del vencedor. Gloria a ti Xavier que iluminas la cosmogonía. Loor a todos los que me habéis ayudado, satisfacción y loor para ti María, Madre mía, y para vosotros mis afines todo mi amor.

Mas aún me queda una espina: esos ciegos de voluntad que marchan donde yo no hubiera querido, pero el amor, hubo de ceder su lugar a la Justicia, un recuerdo os pido a todos para ellos; y para los que quedan en el mundo Tierra tengo que inspirar, y mis hermanos les darán los medios de no perderse ni equivocar el camino.

Oídme hombres de la supremacía en el día de mi gloria, en el primer día de descanso y pensad bien cuando os lleguen mis palabras de hoy.

Yo anuncié la venida del Espíritu de Verdad y el Juicio Final; el primero descendió en su día y habló a los hombres, y le siguieron los ángeles y las lenguas de fuego que son los espíritus de Dios de la Tierra y de otros mundos de lejanas nebulosas que vinieron y confirmaron el cumplimiento y hoy presencian el Juicio Final, que cuando veréis las pruebas no podréis dudar.

Mas sabed que Jesús no era Dios como vosotros los hicisteis, ni Cristo por el que le cargasteis de oprobio; Dios Único, Dios de todos es el Padre y yo era uno de sus hijos como los son todos los hombres; pero sólo pueden llamarse hijos de Dios los que lo aman los que con su esfuerzo se han elevado a su luz y Jesús se elevó y dio gloria al Padre en el amor de sus hermanos.

El Cristo es impersonal, un símbolo, una figura, un mito al fin que aún cuando fuese en su tiempo un algo que a los hombres pusiera en camino de adoración, a la que en la ignorancia de la humanidad no pudiera comprender, dada la Ley escrita debía el mito caer y dejar su puesto a la realidad, pero la supremacía y la concupiscencia de los sacerdotes, sobre de que lo mantuvieron en la adoración lo hacían personificar y lo agregaron a mi nombre, en son de escarnio, antes yo me retiré, para no ser con vosotros en el delito, aunque tuviera que soportar la onerosa carga de un nombre apócrifo además de impersonal.

Cayó para siempre la cruz y el cristo y queda Jesús en el lugar que le corresponde gracias al esfuerzo de quien lo juró y hoy cumplió el principio de su programa de Justicia y Amor, por lo que Jesús viste de gala en la misma hora que exhalara su último suspiro de la vida material.

Os queda aún en vuestro rito, hasta el cercano día que el Juez os hará un juicio personal, en que no podréis desmentir lo que yo hoy digo y que él os dirá; ese será el día que Jesús entrará en esos antros que no ha entrado desde que le agregasteis el Cristo, pero es que entonces va de testigo con el Juez y los suyos, porque Jesús no rehuye sus deberes, no por su propio provecho, sino en provecho de la verdad, y para dar al Padre lo que sólo a él le pertenece.

Mas en el Cristo, habéis adorado la materia, en tanto que para los ignorantes hijos del Dogma lo hacíais Dios, siendo doblemente culpables porque lo hacíais Dios, de venganza, de odio y de tiranías.

Por estos motivos, cuando el Juez ha podido reunir los elementos que en Ley de afinidad le eran de necesidad, para lo cual yo, el Espíritu de Verdad y los Consejos de DIOS han trabajado hasta organizarlos y reunídolos en el punto donde la Ley indica, era señalado el momento histórico y se procede al Juicio y la sentencia, quedando Jesús justificado y ocupando el Lugar que le corresponde.

La cosmogonía entera anota en su archivo este hecho, y la Tierra figura en el índice de las moradas de Luz; Los hombres se elevan por sus grados y viven la vida del espíritu, adorando a su Padre en su verdadero asiento en Espíritu y Verdad.

María, la mártir del Amor de los hombres, viste hoy sus mejores galas y derrama aromas por todas partes. Pero las dirige aquí, al Juez vertiendo raudales de lágrimas de alegría, donde tantas derramó de amargura y tristeza; aquí dirige sus radiantes ojos, sus besos y sus flores que ella recibe en la salutación, por su triunfo, de toda la Cosmogonía.

Pobres hermanos míos, los que os vais por voluntad, allí también está el Amor del Padre y os seguirá el de Jesús que lo habéis vilipendiado, pero os perdona, os seguirá el Amor de todos vuestros hermanos de Luz, pero sólo podremos llegar cuando nos llamáis, porque en la Ley está, que por vuestra voluntad habréis de reconocer la Justicia; cuando a vosotros podrá llegar nuestro amor estará cercano el día de la Justicia de aquella morada hoy llena de horrores y sufrimientos, pero que tenéis que elevarlo al progreso y a la Luz; entonces acataréis la Ley que no quisisteis acatar y reconoceréis al Juez que no quisisteis reconocer.

Vosotros que en la Tierra estáis; os recuerdo mis palabras en el día de la Verdad, os dije y os digo: “Con la vara que midierais seréis medidos” “adorar al Padre que está en los cielos, en espíritu y verdad” “amaos los unos a los otros” “en la viña de mi Padre hay obreros de todas horas”. Mas hoy, cuando me cumple dejar mi puesto, os advierto, que la última hora sonó y se cerró para los espíritus y sólo queda abierta para los que en la Tierra viven, por tres generaciones en orden de edad y todo ese tiempo el tribunal estará abierto, para colocar en el acto a cada uno en su lugar.

Oíd pues al misionero, que él os da escrita la Ley de Amor, y los medios necesarios para no equivocar el camino. Jesús es vuestro hermano Mayor que os trajo y sembró el Amor en el corazón, conforme le había sido mandado; entre vosotros viviré en espíritu e inspiraré a quien oiga al Juez.

Mi amor para todos, mi amor a vosotros que habéis luchado y vencido, llevando a feliz término el principio del principio. Besos y flores de la gran Madre y el ósculo de Amor de toda la Cosmogonía. Cantad el Hosanna.

JESÚS

(1) Se refiere a la obra escrita

(2) Se refiere a las cartas y avisos enviados por el Maestro a cierta institución.

(3) Habla del atropello material del presidente de un Centro espiritualista de curaciones

(4) Se trata de la mixtificación del 24 de enero.