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Autofónicas

L. U. 1

Querellas, quejas y más quejas. Juzgáis lo que no sois capaces de comprender, por eso apreciáis equivocadamente a los hombres, los hechos y las cosas.

Prima por ello de haber dejado la sin razón y de ahí todos los descontentos y desasosiegos.

Al año de haber dejado la materia el Maestro aún no habéis sido capaces de comprender ni su obra ni lo que fue aquel de quien se dijo: “Cuando hayas desaparecido le llamarán; luego de su muerte le comprenderán y le reconocerán”, porque no sabéis apreciar el sacrificio y no habéis hecho verdadero concepto de nada. Y es que no estáis libres de prejuicios, aún esperáis ser predilectos en el tiempo. Lo sois en la eternidad por la obra que hacéis y ese reconocimiento de la obra ejecutada no significa de ningún modo tener derecho a privilegios o primacías en la actualidad; que hagáis en bien de la Causa, del progreso o de la comunidad no es más que el cumplimiento de un deber por pago de una deuda o por una obligación contraída.

Por otro lado vosotros los que estáis dentro de la ley, los que os encontráis colocados para el cumplimiento de una misión juzgáis y llamáis a la Justicia, pero no tenéis suficiente alcance, no habéis medido bien las causas y razones que detienen la acción del bien mismo; acusáis a los Consejeros y los familiares porque no estáis bastante protegidos, porque creéis que nos sois socorridos, porque pensáis que no se prestan oídos a vuestros lamentos y que no se mitiga vuestro dolor. ¿Qué habéis estudiado entonces? ¿Qué habéis aprendido? No veis que sois parte de un todo, bien que seais cerebro y nervio, pero ello no quita de que todo cuanto se hiciera como beneficio o excepción iría indirectamente al servicio y beneficio del enemigo; las pruebas las tenéis todos los días y las dáis vosotros mismos por distintos modos, os entregáis al detractor, ya por misericordia, ya por amaño de él; no seríais bastante fuertes para no caer víctimas de vuestro sentimentalismo, ni suficientemente avisados para no dejaros sorprender por engañosos halagos o por falaces promesas.

Aún no es la hora en que se pueden dejar manejar los bienes del Padre; están aún los hijos dilapidadores, hay aun muchos hijos pródigos y ... muchos Caínes.

Este es el terrible momento señalado, es la hora de la confusión que recién empieza, por eso tantos desorientados que no saben dónde termina el mal y empieza el bien, pero es la hora de definir posiciones, porque aún esperan a la humanidad los momentos más aciagos de la Tierra. Inútiles son en esta hora los acoquinamientos, los temores y las componendas que sólo prolongan la agonía y la hacen más angustiosa y desesperada. En cuanto a lo particular cada quien se hace sus males y en el conjunto contribuye a aumentar los males generales.

Muchos aclamaron ante la partida del misionero, pero no tanto por amor cuanto por egoísmo, otros sintieron flaquear su fe y su confianza, en ello precisamente demostraron desconocer el verdadero valor del enviado. “Grandes y poderosos debían de ser los motivos y razones que le obligaron a ausentarse” se dijo y pronto se evidenciaron esos motivos y razones: Santiago sabía bien de dónde era llamado y supo responder. ¡Cuán pocos habríais hecho otro tanto¡

Un año ha pasado y mucho podéis balancear. Pero otro año empieza y en él tendréis pruebas fehacientes de que la Justicia se cumple siempre. Toda deuda se paga porque la ley no perdona, se os ha dicho hasta la saciedad.

Otro año empieza y empezará el principio de la consumación de los hechos señalados.

No os querelléis; estéis prevenidos y no del momento sino de largos tiempos.

Los hombres nuestros hermanos en cuyas manos estuvo el detener o evitar la terrible hecatombe no han querido escuchar los avisos; como en otrora, hicieron befa de las profecías y de todo los que fueron avisos amorosos dados por el amor del Padre, en todas formas, e hicisteis escarnio de los misioneros.

Otro año empieza cuando tantos empezaron pero este quedará señalado en el tiempo y en los tiempos.

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Del Libro inédito, Tomo VI, del 2 al 5 de Abril de 1.912

DEL ACTO DE LA SENTENCIA DEL JUICIO FINAL DE LA TIERRA

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El Juicio final de la Tierra se ha cumplido en la hora señalada por el Padre muchos siglos ha.

El Tribunal ha sentenciado y el Padre queda justificado en la Justicia y reconocido en su Amor.

Se concedieron los juicios de justificación, en ellos se ha extremado el Amor, hemos presenciado escenas de horror, oído improperios y protestas, hemos enseñado mundos de dicha y de horribles sufrimientos y nada bastó a convencer a los ciegos en el espíritu y obcecados en su conciencia, dominados por la concupiscencia que nunca pueden satisfacer.

...Os vais por voluntad; mas también allí llega el amor del Padre, pero no lo comprenderéis en muchos siglos, porque al engolfaros en la morada a donde vais, sólo deseos que no podréis satisfacer, supremacías que tenéis que crear a fuerza de luchas cruentas desiguales en fuerzas físicas, ignorancia que encontraréis donde quiera, no os permitirán resplandecer en el esplendor que en la Tierra habéis tenido, sino después de largos siglos en los que habréis sucumbido en miles de cuerpos, miles de veces para llegar al primer grado de progreso material.

Lleváis conciencia del progreso material de la Tierra, pero aún tenéis que arrancar en ese mundo el primer mineral que os sirva para hacer el primer instrumento, y lo arrancaréis y lo haréis y llegaréis adonde aquí habéis llegado; camino andado segunda vez para llegar sólo al punto de donde ahora descendéis en lo material en virtud de la Justicia.

No lleváis conciencia del progreso del espíritu, porque eso no lo habéis querido conocer, pero es este el que tenéis que alcanzar y para eso se os desaloja de la morada en que tantos siglos habéis sido la rémora del progreso espiritual.

La misericordia del Padre se ha extremado, y se os ha hecho conocer por la imposición de la mayoría, el progreso material que se os trajo, porque éste ha de constituir la base del progreso del espíritu cuya es la obra, pero que llegará a su grado medio, tiene que ceder su puesto lo material a lo espiritual, y la materia servirle de alcayata en la sabiduría.

Esto se os ha dicho en la Tierra, pero, el progreso del espíritu impone sacrificio a la materia y ésta no quiso ceder su puesto, ahogó en el espíritu la voz de la conciencia y aún que se os han dado tantos medios, vosotros os burlasteis del aviso, destruisteis a los misioneros, os engolfasteis más en la concupiscencia, en el odio y la guerra, en la hoguera y la calumnia, usasteis de la traición y seguís usándolo aún de espíritus; se os dio la última prueba y conseguisteis por estos medios y la astucia amalgamarla y no podíamos dar más.

El Espíritu de Verdad que os habla, os habló en la conciencia. Ejemplos ha dado en todo y llegado el momento histórico, confirmo las sentencias dadas por el Juez designado en los Consejos del Padre y ponemos en ejecución la Ley, con dolor nuestro. En aquella morada que habéis elegido; el Padre os aguarda con los brazos abiertos después que lo habréis justificado, después que sepáis pedir justicia, en la que se os dará el Juez que ahora no habéis querido reconocer; y sois testigos del Amor que se proclama en la Tierra y del que no habéis querido participar, aunque se ha empleado en varias dosis; y, no malditos del Padre, bendecidos por los hijos del Padre en cambio de vuestras maldiciones que no les pueden llegar, pero si llegan a vosotros sus bendiciones, cuando las queréis recibir, id, lleváis el libre albedrío, no se os ha coartado la libertad, aunque hasta el último momento os habéis vengado abusando del amor de vuestros hermanos.

Vuestra voluntad os lleva porque no podéis resistir la luz que se da a la Tierra en galardón de los que han trabajado y para auxilio de los de última hora. Id y recordar que os llegará la Justicia después que conoceréis y acataréis la verdad.

Id...hombres de la Tierra, escuchad; venid hombres que vuestra facultad os permite estar presentes por el desdoblamiento, dejad reposar vuestras materias; oíd mi palabra y presenciad el acto del Juicio Final y comunicadlo a las gentes. Llegue mi voz a todos los hombres de la Tierra por los espíritus del Dios verdadero que en este momento hablan en todas partes y para testimonio de los que no me pueden oír, porque son sordos de espíritu, el Juez dará mis palabras, que vosotros oís y consignáis. Oíd:

Juicio Final se ha celebrado y recaído sentencia y todos quedáis juzgados; presenciad la marcha de los que por voluntad se expatrian a la morada de horrores que han elegido por sus obras; en los espacios de la Tierra ha entrado la Luz del Padre y no es ya todo de tinieblas; vosotros en vuestro trance pasaréis a la Luz o al mundo primitivo, pero la luz irá infiltrándose en la Tierra de grado en grado, y sólo queda la malicia de vuestras materias, el prejuicio y vuestros errores, la influencia de vosotros mismos.

Se os dará un Código de Amor en el que tenéis la Luz para no equivocar en el camino, acatadla. En el primer tiempo no os daréis cuenta, luego todos verán la verdad de los hechos pero tendrán que pasar tres generaciones en orden de edad delos que estáis en la Tierra, entonces todos lo sabrán y creerán, y la Luz será hecha y el reinado del espíritu quedará establecido y reconocido, y empezará la humanidad a disfrutar de su trabajo, de la belleza, del progreso y de la gloria del Amor universal.

Entonces las fronteras habrán desaparecido de derecho, porque de hecho desaparecerán mucho antes para lo cual está decretada la Ley y todos los inconvenientes se habrán quitado.

Os lo repito hombres, lo que dije a los espíritus. Ejemplo os ha dado en todos los ramos del saber, y os será repetido y me conoceréis.

Jesús cumplió con su deber y entra en el descanso bien merecido, el Espíritu de Verdad tiene la dirección del mundo Tierra y Jesús ocupa en ella el lugar que le pertenece, como todos los Mesías y todos los espíritus de Luz.

Saber que el principio es uno, Eloí Padre Universal, que la sustancia es una y todas las humanidades una sola humanidad solidarizada en una sola Iglesia eterna y universal, que en la Tierra y en todos los mundos se llama Espiritismo. (1).

Esta doctrina es la Verdad y ya el principio de entrar en ella se os dio hoy se os da el sumum de esa doctrina que es Amor, en el que tenéis encendida la Luz para vuestro camino, hasta llegar a Sión donde los Consejos del Padre y el Espíritu de Verdad tienen su asiento.

Id, comunicad a las gentes lo que oís y véis y cumplid vuestra misión. Vosotros hermanos míos que sois testigos y habéis cooperado con vuestra voluntad ayudando al Juez y al Tribunal, sabed que teníais ese deber y habéis cumplido; sed testigos y comprenderéis luego la importancia del acto que presenciáis por conocer vuestra obligación se seguir adelante. (2).

Tribunal, Enviado, la Justicia se ha consumado para el espacio, pero ahora estamos al principio del fin. Ha sido reconocido por los maestros de toda la cosmogonía, te han saludado y han recogido y escrito tus palabras que nos justifican y en todo ese archivo queda su filosofía universal, base del Código de Amor que escribirás.

El Padre queda justificado como único, los dioses, que nunca fueron en lo espiritual, quedan destruidos por sí mismos. El mundo espera los acontecimientos y los que se darán hasta llegar a la santa Comuna que reina en los mundos de toda la cosmogonía que en este momento te mira y reconoce a las partes que te acompañan.

Al documento que vais a firmar, en los primeros tiempos no le darán su valor, pero cuando pasaran tres generaciones, será el documento de inestimable valor y los hombres correrán peregrinaciones de amor y cantarán ante él su hosanna al Padre, porque en la historia verán las luchas que sostuvo la humanidad para llegar a disfrutar del bienestar del amor que nunca más se truncará, y que a la Tierra llegó. Pero no será sin que antes sepáis de horrores, de guerras, de asesinatos, de miserias, de hambres y de persecuciones, no será sin que antes se produzca la nueva gran Babel, no será sin que el odio, las calumnias, las traiciones, la perversidad y la infamia de todo orden exalten y subleven la indignación de los justos hasta el mismo Padre si el Padre fuese capaz de indignarse...Pero hermanos, esto es para otro lugar, descripción de otros misioneros, verdades que os señalarán otros hermanos no porque puedan evitarse sino para que no os tomen como “ladrón de sorpresa”, mientras tanto os dejo mi amor y el ósculo de todo el universo.

La Paz y la Luz os guíe.

E. V.

( Continuará)

(1) Entiéndase por Iglesia el estricto significado de la palabra que es: conjunto de personas que quieren lo mismo y que tienen idénticas aspiraciones, los que igual piden ser de orden espiritual que material.

(2) Se explica pues con esto el origen de las predicciones que a diario ofrecen en los diarios de todo el mundo.

Medianímicas

Sócrates
Buenos Aires, Setiembre 18 de 1936
Por la Médium L.D. de A.

La Paz y el Amor sea entre todos vosotros:

Casi creería que esta frase tan sencilla que encierra tanto sublime es algo vano y sin importancia entre vosotros; tantas veces cae en el vacío este deseo de paz que significa tranquilidad y seguridad emanada de lo espiritual y lo subconsciente que refleja en la vida material y amor que encierra en sí todos los sublimes mandatos del Creador.

Pero muchas veces van a caer en el vacío, porque antes tuvo cabida el antagonismo nacido de una antipatía sin causa ni razón en los más de los casos, pero que les habéis dado cuerpo por mala interpretación de la doctrina.

Es que no sabéis estudiar, no os esforzáis en comprender, porque bien sabéis cuánto es necesario sacrificar en las pasiones y en los vicios. Otros no sabéis concentraros cuando estudiáis, ni sabéis elevar vuestros pensamientos, porque no sabéis querer, por esa causa no hacéis potencia. Es que no estáis unidos por un solo deseo y por una aspiración única.

Entended que os hablo a vosotros mis hermanos de la Escuela, de mi amada Escuela del Padre, en este momento sois sólo vosotros, como si otros no existieran.

También nosotros tenemos nuestras predilecciones. Egoísmos, preferencias dirán los místicos, los cultores de la caridad. Y la ley de las afinidades y la ley de las compensaciones? Acaso no tienen derecho a reclamarla los que trabajan y sacrifican por amor?

Yo se que no estáis bastante preparados, pero no puedo reclamar más de vosotros por el momento, sólo está la ley que os exija más amor, más unión por éstos llegaréis a más progreso y recién entonces comprenderéis en verdad el porqué de tantas cosas que las creéis injustas. A mí me ocurrió muchas veces el elevar mis quejas porque veía cosas que eran perjudiciales a la causa, al hombre y a los hombres y sin embargo en aquellas mismas que me parecieron más injustas y absurdas he visto luego la razón de que fueran y lo justo del procedimiento. Entended que me refiero a los hechos de la Justicia; aquellos en que intervienen los hombres hechura son de los hombres mismos en uso de su libre albedrío que queda coartado automáticamente tan pronto predomina la luz de la razón.

Oh, si viesen el panorama que ofrece el planeta Tierra. Las profecías, los avisos que os dejaron los espíritus del Padre, todo lo que como angustioso llamado, como amorosos avisos os fue dado es pálido bosquejo comparado a lo que sucederá. Y lo saben ellos, los que hablan de arreglos, de neutralidad, de paz, haciendo más larga y angustiosa la agonía, para darse tiempo a preparar más espantosa la hecatombe.

Un año más de la venida de la familia misionera. Un año más de la era de la verdad y un año que se suma desde la venida de Jesús. Son una división del tiempo, pero en este año veréis cosas que os causarán espanto, repugnancia y pavor.

A los que conocéis la doctrina de la verdad, a los que sabéis cómo se cumple la Ley y los mandatos divinos no puede asombrarles ni deben tomaros de sorpresa. Pero nunca faltan ni los claudicadores, ni los cobardes, ni los prejuiciados, ni los que se negarán tres veces porque esperan los milagros y los privilegios, no por los méritos adquiridos en la lucha por el bien y en los sacrificios por la causa de la humanidad. Es necesario definirse.

Procurad no quedaros estancados. Sostened la Causa que es mandato del Padre, porque los momentos se avecinan, y ya no hay lugar a prórrogas ni dilaciones.

Mirad bien cómo os preparáis a afrontar los sucesos y no me déis pena porque por vosotros y para vosotros, mis hermanos de la Tierra, trabajo aún y os serán limpios de cizaña los caminos, no les pongáis estorbos a los que buscan cumplir en amor.

Hasta siempre.

SOCRATES