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Autofónica

J

J. el S. .- Ya se de tus quejas, porque un hermano más os ha “abandonado”.¿Veis como del prejuicio algo queda?

Los que dejan la materia no os abandonan, no os dejan desamparados, no se ausentan indefinidamente. Un instante, nada más. ¿Mas en verdad que lloráis, que os apena la suerte del que se va o la incertidumbre de los que quedáis? La muerte es acontecimiento inevitable en la vida de los cuerpos, pero en aquellos espíritus que por distintas razones necesitan liberarse de la materia para facilitarse su acción ya en la lucha, en el progreso por razones múltiples en que, la materia les es un estorbo. Porque, como los luchadores se aligeran de sus vestiduras, como los gladiadores se despojaban para bajar a la arena, así también el espíritu necesita librarse de su vestidura (cuerpo) que si le fue necesario, útil e indispensable en su momento, llega la hora en que le es un estorbo, ya por estar estropeado, ya por impedirle actuar libremente.

M.- Hermano, todo eso no lo desconozco; pero el dolor no razona.

J.- No razonais en muchas cosas; así os alegráis de un nacimiento sin averiguar si aquel que viene es un enemigo que crecerá a la sombra de un hogar amante o si es un ángel que viene a dar fuerza y amor, o un dulce amigo que viene a recoger algo de ese amor, de esa protección que le negárais en otra ocasión para dejaros saldada una deuda y unirse para siempre con el lazo de afinidad.

M.- Sí, hermano, todo es verdad; todo está sujeto a una ley; todo es obra de justicia y, siendo así, tienen los hechos la razón de ser; hasta el dolor mismo de esas ausencias. ¿Es acaso agradable ver que se ausente un ser que esperamos pronto volverá? ¿Cómo puede ser de otro modo en una ausencia llena de incertidumbres? Y como sé cuanto me diréis, os digo si no atenderéis tantas súplicas.

J.- ¿Por lo de España? Ya...ya...ateneos a las profecías.

M.- ¿Pero hay necesidad de que sucedan tantas cosas para llegar al fin? ¿No se envalentonarán con eso los perversos?

J.- ¿Y la misión? ¿Y la depuración? La Ley es como la medicina; muy desagradable, pero cura; las amputaciones son dolorosas pero salvan.

M.- Suele ocurrir que algunas veces fracase. Y bien os valisteis de la autoridad del Maestro, para que yo reciba las Autofónicas. Y precisamente las rehuía porque sé que no podré escucharte sin inquirir por aquella región que amo por reflejos y por las madres, por los niños, por los ancianos, por la sangre inocente, recogiendo en mi lamento todo el ruego y el querer de todos los que aman, os clamaré siempre:¡Justicia¡

 

***

Del libro inédito “Juicio Final de la Tierra”

Sentencia. Tomo VI

 

Llamada a sentencia por el juez a las 12 del día 5 de Abril de 1912

Reunido el tribunal y asistentes, el juez dijo: “Espíritus todos del espacio, hombres todos de la Tierra, oíd. (A los cuatro puntos cardinales):

Juicio¡...¡Juicio¡...¡Juicio¡...¡Juicio¡ final de la Tierra. La Justicia del Dios Amor os llama; acudid a Juicio...Espíritus naturales y elementales venid, recibid órdenes de la Justicia y ejecutadla para que la Tierra y los espacios conozcan las señales inequívocas del Juicio Final de la Tierra, escrito en la Ley: “Dante, tú eres el conductor, estad preparado”.

Trompetas de la Justicia, sonad y despertad a los dormidos. Profetas, Mesías y Jesús, ocupad vuestros puestos. Espíritu de verdad, desciende de Sión en toda tu majestad a la vista de los hombres y preside el acto de Justicia del Padre.

Queda el Juicio abierto para sentencia¡...

A continuación se da lectura a las manifestaciones del Espíritu de Verdad del 3 de diciembre de 1911, 17 y 28 de febrero de 1912, y acto continuo se concedió posesión para la defensa, pero antes de ésta el Juez hizo la siguiente aclaración y llamamiento diciendo: “Oíd cielos lo que digo y todos los hombres y los espíritus oigan mi voz en nombre del Padre Universal Eloí. La hora de la Justicia sonó en la esfera universal; la Cosmogonía toda se conmueve, el Sol y sus mundos se estremecen, la Tierra tiembla, llora su infortunio y canta un mayor alegría; sus moradores, sus espíritus espantados, preguntan: ¿qué pasa? Las pruebas son inequívocas, os contestan la misma Tierra y los elementos. El Juicio final os contesto yo, el Juez que te juzgó como espíritu y como hombre en la Tierra, porque en la Tierra se delinquió.

“Escritos están los hechos en la atmósfera y a la vista de todos; pesadlos en la balanza de vuestra conciencia y cada uno se sentenciará. Pero hay ciegos y sordos y tullidos de voluntad y para éstos hay que ejercer el derecho de Justicia; hemos sufrido las consecuencias de sus males pero ha de triunfar el derecho de la Ley del Padre. Como ciegos no quisisteis ver la bondad y amor de Creador, como sordos no quisisteis oír las exhortaciones de los misioneros que el Padre mandó en todos los tiempos ,como tullidos, perezosos no quisisteis seguir los pasos de los que caminaban en el amor fraternal. Los que vieron, los que oyeron, los que laboraron piden la paz conquistada para la Tierra, piden la luz a que la ley les da derecho, piden la fraternidad como ley universal que es en toda la Cosmogonía; todo lo piden en amor bajo una ley única de ese mismo nombre porque ha descubierto que Dios es Uno Omnímodo y Universal, porque él es el único Creador, porque él es espíritu purísimo, Padre de todos los hombres, y por eso la sustancia es Una y toda su Ley Una es”.

“Los que no han querido ver ni oír, ni demostrar acción contestan con el odio, la venganza y proclaman el Dios de la materia; cubren la Tierra de negro crespón con su maldad y ríos de sangre la enlodarán. ¿Es que no se anunció el Juicio final? ¿Es que no se no se dio el principio santo a tiempo? ¿Es que el tiempo ha sido corto?

“Hace 5.671 años llegó a la Tierra la emigración adámica, trayendo el principio santo de regeneración espiritual y el progreso material cayó en poder de los sacerdotes y prevaricaron haciendo un ignominioso Dios parcial, Dios Amor, Padre Universal habló a Abraham y dio su Contrato que habéis oído y anunció su Ley escrita, la que dio por Moisés a los 2.034 años de Adán, los sacerdotes encerraron la Ley y prevaricaron. A los 1.725 de Moisés los consejos del Padre enviaron a Jesús, y los sacerdotes de Moisés crucifican a Jesús que predicó el Amor y la Libertad, degollando antes a su precursor Juan por orden del poder civil prejuiciado de los sacerdotes. A la muerte de Jesús asistió el Juez que tenéis para vuestro juicio y juró sobre el Gólgota desenmascarar al Cristo, porque por irrisión y burla se le atribuía a Jesús; porque el Cristo es un mito y Jesús una realidad. El fue un apóstol que predicó una doctrina y conforme a su doctrina predicaba: “Juicio sin misericordia a quien no usó de misericordia”, y cumplen su doctrina conforme a la Justicia y al Amor del Padre, para acusación de los ciegos, sordos y tullidos. Dos siglos más tarde de la muerte de Jesús, los sacerdotes de la iglesia cristiana fundada por Pablo en Antioquia por discordias con Pedro y cubren de nombres a una religión de discordia, pero que llevaba como base, al parecer primordial, la doctrina de Jesús y en el siglo tercero tanto amalgamaron para desechar al Dios Amor, desconociendo así la Iglesia el principio santo en sus hechos y prevaricó; pero en sus doctrinas de terror hizo figurar desfigurado y aumentado este Juicio de que, en muchas ocasiones, abusó para espanto de la humanidad. A mediados de siglo diecinueve los espíritus del Padre, en cumplimiento de la promesa del Dios Amor a Abrahán, hablan a los hombres y su filosofía de santos principios fundamentales es recogida e impresa por Allan Kardec. En los mismos años nace en la Tierra el Juez y es anunciado a las gentes por el pontífice Pío IX, incitando a los cristianos católicos y no católicos a su aniquilamiento. Los mismos años, para más blasfemia, contra le Ley es desconocido el poder de Dios declarando el papa infalible. Ahora bien; Adán en su principio, Abrahán en su testamento, Moisés en su ley, Jesús y Juan en todas sus prédicas y los profetas de todos los tiempos y hasta la Iglesia Católica cristiana en todas sus letras han hablado, sostenido y han hecho un arma de terror de Juicio Final, por lo tanto nadie puede alegar que lo ignoraba, que el tiempo fue corto, ni que no se le dieron los medios de progreso y elevación, para conocer la verdad.

“Aún más; hace más de sesenta años que los Espíritus de Dios hablan directamente a los hombres, recordando las máximas de Jesús sobre la inmortalidad del alma, la reencarnación en pluralidad de existencias y pluralidad de mundos habitados, materia la última innegable a la razón y a la vista carnal, hasta por fotografías y análisis de la materia y atmósfera de mundos cercanos al nuestro, y más innegable para vosotros, espíritus ciegos, porque os han hecho ver y palpar mundos y humanidades de las que lleváis recuerdo.

“Todavía más: el Espíritu de Verdad descendió como tal y en toda su majestad el 3 de Diciembre de 1911, haciendo un llamado a los espacios y los hombres anunciando el reinado del Espíritu y llamando a las conciencias; en 17 de Diciembre (1911) habló y confirmó en sus cargos al Consejo terreno y en 24 de enero se atreve el espíritu más hipócrita a mistificar al Espíritu de amor de María y provoca a la Justicia, que ya había dado la tregua y obliga al espíritu Juez a pedir Justicia. Memoria tenéis de este acto que tanto es más infame cuanto grande es el amor del espíritu suplantado, pero al intimaros el espíritu Juez en el espacio huíais cobardemente; si sois tan atrevidos y potentes, ¿por qué huisteis del enviado que encarnado aún está? Temíais a la Justicia, a la que os hicisteis acreedores y traspasó los espacios, llegó a Sión y reunió el Consejo y la Justicia fue decretada. El 28 del mismo mes descendió otra vez el Espíritu de Verdad y aún en este mismo día María pide amor, todo el que la Justicia permite para vosotros, pobres ciegos de voluntad. Se han sucedido los juicios y os habéis burlado del amor del Juez y hasta lo habéis amenazado y jurado llevar odio irreconciliable contra él. En pago os da su amor y os ayudará en vuestras luchas en el mundo a que sois destinados y allí en el día de la Justicia que llegará lo reconoceréis. ¿Cuántos siglos pasarán? ¡Ay¡ Muchos, pero llegará el día.

“Hombres prejuiciados y enceguecidos, las señales del Apocalipsis, los vaticinios de los profetas se han cumplido, se cumplen y se cumplirán todas hasta el fin. Engolfados estáis en la materia, ciegos por el fanatismo y el prejuicio, escépticos en la fe y el amor no veis, no oís, no paráis mientes, a los volcanes, a las inundaciones, a los terremotos que en estos mismos días se han producido simultáneos en los dos hemisferios y se repiten a diario; ni los sabios ni los ignorantes se ocuparon. Sólo la materia, sólo el odio, la guerra y la intriga de nación a nación ocupa la atención; hombres estáis muertos, necesitáis que la Tierra toda se conmueva, que vomite en todas partes fuego, que por todos lados siembre a la vez el espanto, el trueno, el rayo, sí, eso os ha de recordar al Padre; sí, eso ha de resucitar vuestra muerta conciencia, porque así os lo ha hecho creer la apócrifa religión. Sea; demostrar a los Maestros el poder del Dios de Amor y la Justicia de la Ley, en este momento histórico que firmar debe la sentencia ante la grandeza del Padre representada aquí por todo el Universo, atended el Espíritu de Verdad, que tiene la palabra.