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Autofónicas

L. U. 1 C. S.- L. R.

“Espanta, hermano tener que mirar a la tierra. Cuando esta estaba envuelta en su bruma como mundo de expiación, sabíamos que bajo su negra atmósfera se desarrollaban dramas de fieras, naturales de la fuerza de la materia que estaba en su reinado, que aunque demasiado largo, era de su ley y no escandalizaban al universo. Hoy, cada gramo de sangre equivale, en valor de delito, más que las toneladas de antes; y aún no escandalizó la llamada Guerra Europea de l914, por cuanto era el resultado del almacenaje supremático que terminaría en el juicio de mayoría.

La impotencia a que se redujeron entonces las naciones conflagradas, debía ser el escarmiento de todos y el repudio de la guerra para siempre en la tierra. No sólo no ha sido así, sino que esa impotencia se ha convertido en la fobia más desesperada que ni aún alcanza el Superlativo a valuarla. ¿Qué hacer?...se pregunta en el Consejo.- Hermano Secretario, dí que, si les parece bien, sigan aún prestando amor; pero que estén seguros que no lo cobrarán en la tierra; - es por ello que el Consejo se pregunta ante los terribles preparativos que en estos momentos se ven tan difíciles de evitar, como inconvenientes en evitarlos porque ello no satisfacería las pasiones encendidas en los supremáticos que quieren, si les fuera posible, acabar con la humanidad antes de su total derrota, que la presienten muy cercana y por lo cual se desesperan trayendo estos resultados; traiciones, persecuciones, cuartelazos, asaltos al poder, revoluciones, guerras civiles vergonzosas y guerras internacionales y mundiales. Solo, esto se ve”. Han transcurrido tres largos años y el panorama no ha cambiado a pesar de los esfuerzos de quienes se llamaron a componendas; descubriendo así que en su pedantería se creyeron capaces de contrarrestrar la acción de la justicia. No han querido comprender que sólo se les concede un poco de dilación agotando la paciencia hasta las heces, por ver si por sí solos quieren hacerse conciencia. Saben bien que mientras más larga sea la demora, más intensos y extensos son los sufrimientos de la humanidad, sin que en nada se mitigue el penar ni se aminore la pena, porque no son incidencias que hayan tomado desprevenidos a los encargados de administrar Justicia del Padre, ni incidentes imprevistos por la Ley.

Derrotas...triunfos. Esperanzas...engaños. Ligas...? ¿Ginebra...? No inquiráis más. Acción, no palabras...Pronto hablarán los hechos. Mucho más pronto de lo que podéis suponer.

L. R.

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R.- Es hora de no tratar de los asuntos que tienen interés particular, sino que hay que consagrar atención a los asuntos generales de la Causa y sus derivados.

M.- No sé a qué llamas “asuntos de interés particular ni a qué se refieren los “derivados”.

R.- Muy claro; de interés particular son los asuntos de orden interno o casi diría individual, y los derivados de la Causa, son aquellos sucesos a los cuales debéis prestar atención especial, ya por ser los que están escritos o indicados en las viejas y más aún en las nuevas profecías o, por ser indicio o principio que señala movimientos al cumplimiento de ellas o tendencia a detener la acción de la justicia. Es preciso observar los movimientos y considerar los movimientos Universales a fin de que los concientes y los señalados no equivoquen el verdadero camino, no sólo por los perjuicios espirituales que ello le ocasionara sino también por los materiales y económicos.

M.- ....

R.- Es que nosotros mismos por algo de complacencia no hemos tocado algunos puntos de necesidad y bien serios. Nuestro silencio ha hecho suponer a los maliciosos que estamos acoquinados y que este era un momento en que podían hacerse dueños de la situación. Ya lo habéis visto hasta en algunos que alardearon de amor a la Causa; perdieron el temor porque como el Maestro no está ni se comunica seguramente no lo ve ni lo sabe en su acción, ni en su pensamiento. - Esto nos enseña cómo son pocos aún nuestros pobres hermanos de la tierra en quienes puede más el temor que el amor y que más prefieren ir guiados por el dogma que por el razonamiento y la convicción.

Medianímicas

Rufino
De la Cátedra Central
Por la Médium M.R. de T.

Buenas noches, hermanos míos; que la paz y el Amor sea con vosotros.

Hermanos míos, poco puedo deciros, si bien como sabéis vosotros, son estos momentos muy difíciles en verdad, son momentos de mucha indecisión, para los seres, decisivos en la definición de muchas cosas, como también por consecuencia de puntos señalados y principios impuestos por errores y también otros por mandatos de la Ley Suprema.

Bien es verdad que todo está en tal forma desequilibrando, pero no por cierto es esto nuevo; hace demasiado tiempo que se viene comentando sobre este desequilibrio y también se habían señalado causas.

¡Muchos piensan y aun muchos de los que se llaman espiritistas, pensais que es una injusticia, que es una enormidad¡ Nada debe y puede tomar de sorpresa a los verdaderos espiritistas; estáis advertidos; se os ha avisado, se ha advertido a los hombres desde hace muchos años: hace más de 22 años que se dieron todos los avisos necesarios: se habló en todos los sitios, se dieron suelta aun a aquellos espíritus, que no por progresados, sino por parleros y parlanchines y hablaron en todos los sitios, en todos los centros, en todas las reuniones familiares y en todos los lugares, dando la nueva.

¡Ved lo que quedó de todo esto¡ Todo lo que se ha hablado se lo ha llevado el viento, y en los momentos de desesperación, se les ha manifestado en todos los lugares y en todas las formas y acaso en el recuerdo de muchos existen esas manifestaciones, se han producido en los cuadros, llantos de sangre, los seres y los mediums, eran inconscientes y muchos los son aún, de su voluntad y producían fenómenos para llamar la atención de los hombres, para que los espíritu del Padre, pudiesen decir a los hombres, la verdad y tratasen de advertir todas estas catástrofes,¡ ya lo veis, hoy ya es inevitable la acción de la justicia, y ella ha de caer pese quien pese, pero bien lo sabéis, siempre entre cizañas hay algunas plantas buenas, siempre entre esa ciénaga existe algo provechoso¡ ¡pero no es posible dejar a la cizaña por no perder a aquellas plantas¡ No es posible dejar que la ciénaga siga arrojando lo putrefacto de su lodo, para salvar algo bueno que exista dentro de ella.

Por eso, hermanos; os parece que no se vela bastante, pero por cierto que muchas veces, en los actos de justicia lo exige el cumplimiento de esa misma justicia. Vosotros ya lo sabéis, no os falta la protección, jamás el amor y la protección os falta en estos momentos aciagos y ya lo sabéis, algunos perfectamente y parecéis a los ojos de los demás hombres como los más fuertes, como los de más suerte. Es que estáis mejor protegidos, es que debéis responder a los hombres que en su ignorancia no conocen la verdad y sabéis que en los momentos aciagos y dolorosos que os tienden, también sois protegidos, sí hermanos míos, a la acusación de que no se vela bastante por los familiares, porque cada uno está bajo la acción de una Ley, de una misión, dije no sabemos, pero no, hermanos míos, es que vosotros mismos como hombres lo ignoráis, aunque como espíritus vais directamente al cumplimiento de esa misión, que muchas veces, casi siempre, es sacrificio.

En cuanto a otras cosas más baladí, que no tienen una prescindencia mayor ¿a qué tocarlos? Todo está sujeto a la justicia, por más que los detractores de la verdad, por más que los enemigos del progreso, los que todos los saben manifestar, aquellos que tratan de sacar provecho de todo, a aquellos que buscan hacer bambolla, tomando como propias, ideas ya de largo tiempo sentadas y expuestas, dadas a luz, para los que verdaderamente la gestaron, aquellos...ya sabéis, no pueden siquiera hacer en un momento para su propia satisfacción, no pueden llegar a ser la efímera flor de un día, por más que se debaten y gasten en su vanidad, no pueden imponerse porque lo que va por puerta falsa, no es posible que sea colocado en un situal preferido.

No puedo deciros más por el momento, hermanos míos, debo retirarme, bien sabéis que otros hermanos esperan, bien sabéis también que solamente el deseo de haceros presente mi amor me ha traído cerca de vosotros para manifestarme en estos momentos.

Mi amor os dejo.

Rufino