360601n83

Medianímicas

Viviana
De la Cátedra Central
Por la Médium M .R. de T.

Buenas noches hermanos míos, que la paz y el Amor sea con vosotros.

Hermanos míos; hoy os encontráis vosotros en una época, que no es por cierto, la que debía ser en verdad, señalando nuevos rumbos a los hombres, porque habiendo pasado el planeta Tierra por los siglos que han corrido hacia el progreso, habiendo estado ya este planeta señalado entre los mundos que han entrado en la mayoría de edad, es por cierto una anomalía el estado actual de cosas, por cuanto el desequilibrio moral, material e intelectual, influye en todas las cosas, y es precisamente la causa de que no haya el progreso en toda su magnitud: y la causa también de todo esto es el desconocimiento de las doctrinas racionalistas y del desconocimiento de las leyes supremas que emanan puramente del Creador.

Velan los hombres a la materia, a la obra material, los hombres juzgan a los hombres, y se atreven a juzgar solamente esos actos. ¡Juzgan al espíritu¡ no pueden juzgar al espíritu en la obra de misión y progreso que ellos trajeron al planeta Tierra¡ ¡Juzgar a los hombres sin comprender que cada hombre es un espíritu más o menos progresado¡ Sin querer comprender que hay espíritus mayores para regir, que existen los otros espíritus que han de ser propulsores del progreso, porque a ello han venido y están ejecutando una misión, obra de innovación, que siempre impulsa al progreso indudable, hacia el progreso de todos los seres, hacia el progreso de la humanidad.

Es verdad que hubo siempre épocas tales de desequilibrio como no las hubo en ningún mundo de la cosmogonía, aún en aquellos más atrasados; pero ya no puede ser aquí porque es hora de otros hechos de mayor trascendencia. Hemos de señalar muchos de ellos; especialmente uno señalaré, por haberme tocado actuar en él. En lo que se refiere a lo mejor de la Roma antigua, puedo decir en los que la rigieron y ella marchaba a la cabeza del progreso; de la civilización de la sabiduría. Esto precisamente fue lo que influyó en algunos hombres creando una aberración por esta corrupción del sentido y de las costumbres; así fue que pudieron entronizar, los detractores de la verdad, al cristianismo; ciertamente que muchos vimos al bondad de la doctrina de Jesús, ¡ella estaba limpia de pecado, estaba limpia de corrupción, estaba limpia de vicio¡ Pero luego el camino se dio equivocado; nos pusieron por delante, y por nuestro jefe al Cristo. No nos enseñaron después las divisiones que debían de venir por aquel Cristo, no nos enseñaron también que de ella habría de surgir el odio mayor; bien sabéis y conocéis, que los mismos sacerdotes asistían a la persecución de los cristianos; es que nosotros creíamos sinceramente que Jesús fuera el Cristo, pero no nos daban las enseñanzas, la doctrina, la moral, que Jesús predicaba.

Si Jesús era bueno, si Jesús enseñaba la verdad, si Jesús predicaba la verdad, si Jesús predicaba la verdadera fraternidad humana, si en Jesús había tanto de bueno, tanto mejor, pues tuvo el valor, dentro de aquella corrupción, de presentarse señalando la verdad, dentro del bien, pudo entonces formar e inculcar, ser un buen jefe de muchos que estábamos huérfanos de dirigentes espirituales y morales; hemos encontrado buenas sus enseñanzas, grande es su obra, seguiremos más; como esa obra era grande y buena, y como los mistificadores nos la dieron, luego, como obra del Cristo, pensábamos que Cristo era bueno.

Pues bien, hermanos, esto nos señala cómo nunca el bien pudo salir completamente de la envoltura de la “telaraña”, que los perversos habrían de colgar y colocar por delante, para hacer que la luz fuera opaca, para hacer también que al llegar la verdad, nos encontráramos rodeados de inconvenientes; por eso, aún dentro de la sociedad existe ese número de confusiones. Muchos no han podido librarse completamente del cristianismo y véis vosotros que existen muchos hombres de buena fe y voluntad en quienes el Cristo les perdura aún. Estos hermanos precisamente viven con el equívoco que se trajeron con desconocimiento de la verdad en que se mantuvo la humanidad de este planeta hasta estos días. Hoy ya no es ignorancia en todos sino que existe mucho de mal, de perversión; hoy se debate la humanidad dentro de la corrupción; unos luchando por la libertad, y otros, pensando por una idea noble, luchan contra un determinado grupo de hombres malos y aberrados, pero tampoco ellos están ejercitados para practicar el bien.

Muchos sois los que lucháis por el progreso, por la verdad, la razón y la justicia; todo ello ha de limpiar el camino, dejar el cielo libre de nubes, para ver claro el horizonte.

Hermanos, grandes sucesos han de acontecer, muchos de los buenos hermanos tenéis que sentir esa dolorosa opresión de la Ley de la Justicia; mas tenéis también el camino abierto para esquivar al mal. La ayuda de aquellos debe de ser para vosotros, como ellos han de ir rodando siempre en beneficio de la Causa; aquellos podrán menos que vosotros; pero ya lo sabéis, todos luchamos para vosotros, vosotros también tenéis que ser buenos luchadores, pequeños sembradores, para el sostenimiento de la Causa. Me refiero a la moral; enviar vuestros pensamientos hacia ellos, que vuestro espíritu vaya en la hora silenciosa del descanso a reconfortarlos y despertar a los otros familiares a quienes haya rendido la fatiga o el dolor, en la hora de la desazón, en la hora de la amargura, sino también en la hora de la paz y del amor, cuando busquéis en lo grande, en lo alto, en lo puro del espíritu.

Que la paz y el amor sea siempre con vosotros. Buenas noches.

Viviana

Andrea
Mayo 15 de 1936
Por la Médium L. D.

Buenas noches hermanos míos, que la paz y el amor sea entre vosotros.

¿Qué consecuencia sacáis de estas enseñanzas, ya empezando por los puntos de la lectura que acabéis de escuchar, ya por las comunicaciones?¿Puede ser posible que haya hermanos estudiantes de la doctrina espírita ignorantes? No, no cabe la palabra de ignorancia en aquellos hermanos que han tenido la suerte de encontrar en la Escuela los principios de la vida eterna y continuada. Es verdad que no todos logran, por sus prejuicios, despertar su espíritu del largo sueño, pero si ello es verdad, es también verdad que vuestras materias han tenido ocasión oportuna para ir absorbiendo la sabia esencia, para así irse compenetrando en los principios de la vida eterna y continuada, y algunos de vosotros, hermanos míos, creéis que de todo podéis dudar, puesto que como dicen muchos hombres de la tierra, que así razonan: “¿Cómo siendo la obra tan grande y tan importante, cómo siendo un hombre solo, un misionero tan fuerte y tan valiente, ha vivido oculto a los ojos de la humanidad?¿Cómo es que un misionero solo pudo fundar una obra tan grande y con tan pocos medios? Así fue necesario que fuera, para hacer ver a los hombres, que no sólo se hace grandes cosas con grandes medios y hecha está puesto que la obra mayor que se ha fundado en el planeta Tierra ha sido fundada a fuerza de luchas y sacrificios por un solo misionero, que si bien es verdad que no le han faltado soldados valientes que , conociendo su misión, la Ley los ha destinado y esparcido, también es verdad que uno sólo será el mejor, uno sólo era el hermano que todo lo regía y que todo lo dirigía, y cuando ese hermano ha desaparecido, para luchar como espíritu, puesto que lo que está en la Ley no puede quedar estancado, entonces muchos hombres envidian la obra grande y noble, pero no envidian las luchas y los sacrificios. Cada cual piensa en su “mejoría”, y porque si un hombre ha implantado la “Comuna de Amor y Ley”, sin más medios de los que ya muchos no ignoran; otros hombres, muchos que han pasado por la Escuela, y prevaricaron, han querido, en su envidia, trabajar contra sus mismos hechos, pero quedan destruidos, porque nada se escapa a los ojos de la Justicia Suprema, pues el que viene a la Tierra para cumplir la Ley, como el que viene para ser un mal soldado, no lo ha de poner la Ley para ser un peor juez. En la Escuela encontraréis el camino para estudiar y saber cuál es la misión de cada uno. ¿Quién puede de los que cumplís, decir que no está protegido y guiado por la Ley Suprema? ¿Cuántos hay que se quejan de la Ley y que se rebelan contra la Ley? No se conocen y quieren contar el mayor prevaricato y, si un día le roza la espada justiciera, no podrán quejarse ni sorprenderse; en sus espíritus llevan grabado el prevaricato; en sus espíritus llevan apuntados sus hechos, a sí mismos deben preguntar el por qué de muchas cosas. La Ley es previsora y todo lo prepara, y es por eso que el misionero al fin de tantas luchas y sacrificios, triunfa, porque está en Ley: cada uno de vosotros si estáis en la Ley, trataréis de poner el pie en el primer escalón para ir subiendo al segundo y así sucesivamente ir ascendiendo, pero tratar, hermanos míos de no resbalar, tratar de no tropezar, de estar firmes en vuestro puesto, que al que se le ha penado, no es obra del acaso su prevaricato, sino que no había otro a quien confiar este cargo del deber.

Que la paz y el amor reine en todos vosotros hermanos míos. Buenas noches. Adelante, adelante siempre.

Andrea

Versión taquigráfica de Samuel Campillo.

Dr. José C. Aragón

Amor de Madre

Lo que quiere decir a sus hijos encarnados

Paz, Amor y Justicia.

La paz del Gran progenitor os traigo y por Amor y por Justicia os hablo.

El amor de una madre es grande; con justicia se le llama santo y lo es en sí mismo porque no entraña ningún egoísmo.

¡Cuánto sufrimiento; cuánto dolor y cuánta amargura se encierra en el alma de una Madre cuando ve a sus hijos por el camino extraviado¡

¡AMOR¡ ¡Bella palabra y no sabemos ni sentimos lo que ella encierra. ¡Aún no desechamos que el Amor no es el amor de la carne¡

No: el amor es el sentimiento más sublime; es la manifestación del Padre; del Gran Eloí como se le llama al autor de la Creación.¡Cuán difícil es que los seres humanos sientan ese grande AMOR¡

¡No es decible lo que una madre sufre cuando ve que sus hijos no quieren ver ni oír ni entender¡

Cuando estuvimos encarnados hicimos cuanto se pudo, marcando con nuestro buen ejemplo el sendero de la verdad a nuestros hijos¡

¿Qué les enseñamos religión?...Sí; no sabíamos otra cosa y por lo mismo: no podíamos enseñar lo que ignorábamos; pero nunca dejamos de entender la verdadera Religión o sea el autor de todo lo creado y esto lo comprobamos con la enseñanza de las buenas costumbres a nuestros hijos y como SOLO LAS OBRAS HACEN FE, por eso nos justificamos.

La buena conducta inculcada a nuestras hijas para que fueran buenas madres; la enseñanza en el cumplimiento del deber y el respeto a nuestros semejantes es nuestra obra.

Más: nuestros hijos no podrán justificarse alegando que si son religiosos lo son porque esa es la religión que nosotras les enseñamos; no: si son religiosos en la actualidad es porque así place a sus pasiones.

¿De qué sirve alegar sin conocer?¿De qué sirve que el religioso alegue que está dentro de la verdad, sosteniendo una religión aunque esta sea la Católica-Cristiana?...

De nada le servirá; porque sólo conoce esas prácticas irracionales que son el baldón y la ignominia de la humanidad y con el alegato nada conseguirá sino es hasta que investigue en dónde está la SUPREMA VERDAD.

La ley del Padre no obliga a que los seres humanos sepan por la fuerza tal o cual doctrina, no: pero a lo que sí está obligado cada uno, es A SABERLO TODO porque todos debemos ser Maestros de la Creación y el tiempo no importa. Es eterno.

No hay disculpa para nadie ni nadie está exento del saber. Si alguien permanece estancado es porque así le place y porque confía en el perdón que la religión le ha enseñado. Mas: yo os digo que no hay perdón ni premios ni castigos; sólo hay el pago riguroso de las deudas y para eso son los mundos, para la expiación y para el progreso eterno como la vida es eterna y continuada.

¿Qué esperáis una señal? ¿Qué esperáis un aviso?...¡Ya lo tenéis¡

Jesús, el gran Maestro que sufre tanto porque aún la humanidad no lo comprende y lo tomado como dios, dijo: “La hora está llegada cuando veais los carros y las lenguas de fuego”. Se refirió a los trenes, automóviles y los focos de luz; y yo digo: las señales ya las tenéis y tenéis las demostraciones de la tierra de que os habló al Maestro Juez.¡Qué¡ ¿No veis las terribles inundaciones del Japón y China; que no veis los terribles terremotos de la India, que no veis las erupciones de los volcanes y aún, las inundaciones, temblores, ciclones y cambios atmosféricos en esta bella tierra de promisión?

Todo lo véis y nada queréis entender; lo pasáis desapercibido y aún decís: “Esto siempre sucedió”. Sí: sucedió, pero antes las cosas eran de lejos, pero ahora...son muy frecuentes y más fuertes lo seguirán siendo hasta el CONSUMATUM EST.

No podemos singularizar porque la Ley del Padre es universal y esto es para todos por igual y por lo tanto tenemos que pluralizar, para todos y que cada uno tome su parte.

Si alguna Madre, si alguna hija que se precie de cumplir con sus deberes y que conozca la “Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal” y que proponiéndola no la haga del conocimiento de sus hermanos consanguíneos y no consanguíneos, esta madre es mala madre, porque no da la luz y el camino, porque debe saber que su obligación no sólo está en sus hijos sino en toda la humanidad, ya que ella, como madre, representa a la Gran Madre, a la Creación.

Sí: una madre sufre porque ve la aberración de sus hijos que por los prejuicios religiosos y las conveniencias sociales no ven más allá, no buscan la verdad y sólo se conforman con el perdón y la salvación.

Sufre porque ve la negligencia y la testarudez de no querer aprender algo que los saque de la oscuridad.

Sufre porque ve su encastillamiento, porque no quieren salir del círculo vicioso y viciado en que se encuentran.

¿De qué sirve que la amorosa madre y los familiares y afines le digan a la hija o al hijo:¡Busca la verdad¡

De nada sirve, porque la hija o el hijo no quieren oír; porque “parece que les dijeren”, pero como no lo oyen con la voz que produce la boca no lo quieren oír aún cuando lo oigan repetidas veces.

Cuántas veces en el lecho nos acostamos con nuestras queridas hijas y hasta dicen “que nos sueñan”; les hablamos; les aconsejamos el camino a seguir y nos prometen en espíritu que seguirán esos consejos, pero al despertar dicen: “fue un sueño” y todo lo vuelven sueño porque quieren seguir durmiendo sin saber lo que son “LOS SUEÑOS”.

La inspiración no les falta a nuestros hijos, principalmente a nuestras hijas Madres para que sepan dar el camino a nuestros hermanitos que materialmente llamamos nietos y que por éstos sufrimos aún más cuando vemos que nuestras propias hijas les dan el camino contrario inculcándoles la religión¡

¡Cuántos tormentos sufrimos al ver a nuestros benjamines juramentados marchar por la senda del abismo¡

¡Padre¡ ¡En tu suprema Ley y grande Amor y por la Justicia misma permite que seamos oídas las madres que pugnamos por el bien de la humanidad¡ ¡Que nuestras hijas oigan nuestra voz para que nuestros juramentados no tuerzan el camino¡

¡Padre¡ Padre¡ ¡Padre ¡Te presento mi dolor¡ ¡Que tu justicia se cumpla, que es signo de grande Amor¡

Dr. José C. Aragón.