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Medianímicas

(Fragmento del libro inédito “La Justicia en Acción”)

15 de Octubre 1915

Mi amado hermano Juan dice: “el trago es poco para tanta maldad”. Ya lo sé, hermano querido y ya veis mis sentencias de justicia. Reaseguras que en breve tendrás tu pedido y saldrás airoso de tu Empresa Titánica.

Que otro hermano llamara titánica mi lucha ,tendría todo el valor justo de los hechos, pero llamado así por el que es todo fortaleza, que fue, es y será como hombre y como espíritu el inexpugnable castillo de la Raza y familia adámica, significa haber rebosado no sólo la medida real, sino hasta la medida imaginaria y aún añade “te considero y te compadezco” y dicho por el que por no callar, dejó caer el filo de la cuchilla sobre su cuello, dejando rodar su hermosa cabeza, pone al hombre aterrorizado y en verdad que me veo y no me veo en estos últimos y supremos instantes, pero dice: “Calma, calma y calma, no hay otro remedio para vencer tanta infamia”.

Es verdad, sólo con la calma he podido vencer, dominar, encerrar y sujetar tantas depravaciones, y el consejo en este extremo instante es saludable, porque la calma quiere acabarse, la tranquilidad quiere irse y la serenidad parece perder su equilibrio y retenerlo a todo esto, es sobrehumano porque me veo por añadidura deshecho en mis tres entidades, como lo dice mi buen fogonero y amado guía y ya el cuerpo se rebela, porque aún su materia ve a su espíritu completamente despreocupado de él en sus forzadas funciones de justicia tocando en cada instante el resorte que le marca la ley. Y como si este abandono fuera poco, ve el mártir cuerpo disgregársele sin romper a su doble, a su alma, llevarse las esencias del pobre cuerpo con las que el alma se materializa y arenga a los hombres en grandes masas espirituales y materiales, aconseja, ve sus miserias, oye sus quejas y contempla las lágrimas de los huérfanos y escucha los lamentos de los desolados y el pobre cuerpo, debe llenar páginas y más páginas de los acontecimientos...........................................................................................................................................................................................................................................................................

algo que le de calor y la vida que él gasta y es natural que cuando por un momento del cuerpo entra en la realidad de la vida animal, ¿cómo no ha de sentir el frío de la soledad?¿Cómo no ha de llorar? ¿Cómo no ha de clamar y aún llamar cruel a su espíritu? ¡Oh ,Padre, Padre, qué caro es el Amor¡ No puede más este cuerpo, desfallece por exceso de trabajo, y de sufrimientos que aniquilan sus fuerzas físicas, y la falta de amor y el frío de vivir solo media vida, sin ninguna ayuda moral, el hombre sucumbe, no vencido pero sí rendido, haz pues llegar tu Providencia, porque, ya lo ves, no es posible resistir más.

(Fragmento del libro inédito “La Justicia en Acción”)

Daniel
De la Cátedra Central
Por la Médium M. R. de T.

Buenas noches, hermanos; que la Paz y el amor sea siempre con vosotros.

¿Habéis dicho que también nosotros sentimos el calor? No es así, porque si nosotros no estamos como los ángeles del limbo, no sentimos ni frío, ni calor hasta el momento en que tomamos la materia, entonces sentimos más intensamente los efectos del frío o del calor o sea de la temperatura ambiente.

Sin embargo, sentimos más intensamente los males y el malestar de las materias, entonces ponemos un interés mayor en la posesión alejando el mal moral y al momento debe cedernos un minuto; con esto quiero decir que lo mismo es con el bien que con el mal.

Pues bien, hecha esta salvedad, vamos a hablar de vosotros, muy bien dije que cada uno de vosotros debe de ver en cada uno un hermano; sin embargo, los consejos, las prácticas, los comentarios, las lecturas de los libros, los hechos de la vida real, los llamados continuos de los hermanos mayores y aún de los hermanos menores que hablamos con más sentimiento de la materia, por el acercamiento de vosotros mismos, por estar más cerca del hombre.

Todo ello son pasados de trabajo, luchas de obras, si no se cumple, en todas las cosas de la vida. Siempre quedan en deuda por trabajos atrasados o por obras buenas que dejaron de hacer.

Es que precisamente ocupan demasiado tiempo en fiscalizar la vida, hechos y obras de los otros hombres; este ha sido y es uno de los más grandes males que han estorbado la acción de los seres. Esto trajo prevaricaciones, alejamientos de hermanos que podrían haber hecho obra de provecho; influyó tanto en ellos el consejo de los que se ocupan del movimiento de la vida ajena.

Son los que se acercan a vosotros como amigos para aconsejaros contra las malas consecuencias de las ideas liberales, o haciendo que suponen grandes gastos para el sostenimiento de la obra, que perdéis tiempo u os fatigáis por asistir a las sesiones; pero no suponen así de sus otros allegados que sean socios de un club de diversión (?) o que trasnochen en ...cualquier parte. Esos son enemigos manifiestos, esos son los que adolecen de envidia espiritual; saben perfectamente que estáis en la verdad, por eso se empeñan en deteneros. Os hacen notar que debíais figurar en todas formas y es tanta la influencia del mal, que pronto caen los señalados por la prataña de los detractores. ¿A qué obedece esto? Es que en aquellos hay algo del pasado, la prueba es que todos tienen el bien frente al mal y el buen consejo al lado de las malas inspiraciones, es que carecen de voluntad e independencia de carácter; eso es no tener ni ideas, ni conceptos propios; es una gran predisposición al tutelaje y la falta de independencia.

Las obras, los hechos, las palabras, los sentimientos, todo se tiene en cuenta, todos están catalogados en el GRAN LIBRO DE LA ETERNIDAD y nada ha sido pasado por alto, ni un ápice ha quedado sin ser aquilatado analizado para que ninguno pueda alegar desconocimiento, ignorancia u olvido.

También en el momento del gran dividendo, en el instante de los supremos pagos, ello será entregado a los que se han hecho acreedores.

Siempre se os habló de vuestra moral, de vuestra conducta, asimismo ellos como han de ser los hermanos que forman las comisiones para que contribuyan a mantener el calor a la causa, para dar valor y fuerza a aquellos hermanos que se encuentran alejados y necesitan momentáneamente que se les aliente, no porque son cobardes, si débiles, haciendo en esa forma justicia a la obra nuestra de acción fraternal. Nada hay que no sea medido y pesado en el gran libro del espacio, nada hay que no tenga su compensación hasta en los momentos en que la obra mala, los pensamientos inicuos, tratan de molestar. Tienen en el gran engranaje que todo lo mueve, que todo lo rige, su compensación; para cada cosa y para cada caso, hay un lugar adecuado para asirse y sostenerse.

Es necesario, hermanos, que cuando hagáis una obra, la hagáis en amor y pensando que la hacéis para que la justicia suprema la tenga en cuenta, que no es dar un paso en falso, que todo lo mira, porque hasta vuestros gestos, vuestros movimientos, todo es visto. Sí, hermanos míos, con todo esto debéis de sacar estudio siempre para vuestro adelanto, para que vayáis siempre más arriba, siempre buscando el más allá.

Daniel

Juan de la Cruz
Por la Médium A.T.

Buenas noches, hermanos. Paz y Amor traigo entre vosotros. ¿Qué poder aprender entre vosotros, nada más que paz y amor? ¿No os dan que pensar y que sentir estas palabras, hermanos míos? Recibidlas siempre con amor porque esta frase tiene tanta significación que tal vez en ella está simbolizada toda la Cosmogonía. No es un lema que traemos para iniciar, sino un axioma del mañana que podemos sólo manifestar los espíritus que venimos entre vosotros.

Estoy muy convencido de que el mundo se ha de dar por entero al conocimiento del por qué de las luchas que sostiene el espiritismo tendientes al despertar de los hombres. Porque hoy veo muchos que dicen Padre y mejor lo dirán cuando conozcan la verdad. Ya van estudiando, ya hay tres cuartas partes de esos hombres que comprenden que son juguetes del hombre supremático. Ya se va llegando, ya se va alcanzando ese jalón, ya se aproximan los hombres, ya se aproximan los pensamientos. ¡Cuántas luchas en el mundo entero¡ ¡Cuántas luchas cuando estuve aquí, cuánta sangre, cuántas tribulaciones han existido por no ser comprendido, lleváis en un cauce tal vez demasiado torrentoso. Vamos a la guerra. ¿Quién la inició? ¡Bah¡ No ciertamente será nada más que un patriotero, porque hoy pregonan, gritan, la guerra está en la portada, hermanos míos, ya la tenéis muy cerca. Es necesario pues, que llegue para matar la guerra, solamente un odio, podrá matar otro odio tan grande.

Pronto el mundo se dará cuenta del error en que vivió y terminará esa tregua, ya lo creo que sí. No creáis tal vez que vine entre vosotros a atemorizar, no; refiero esto porque es necesario, día a día la advertencia la tenéis. Es necesario que viváis en la plenitud de lo que vais a ver.¡Dicen que ese gran Padre castiga¡ Inocentes los que dicen que castiga. Castiga Dios según nuestros hermanos que han enseñado diferente para dominar por el terror,¿no es así? ¿Cómo puede castigar un Padre bondadoso por la sangre de sus mismos hijos? Me parece imposible haya atrasos muy grandes en el Planeta Tierra. No lo quieren entender, porque el hombre lo quiere, no porque sea el Padre quien lo quiera. Es así, nada más.

Es necesario que vosotros estéis compenetrados de tanta sublimidad, de cuanto os aconsejan vuestros hermanos, guías, cuanto os enseña vuestro hermano Maestro, todo cuanto tenéis aprendido en esos renglones escritos hace mucho tiempo.

Hace mucho que viene el reflejo de la verdad, así me gusta y estoy muy contento, no creáis que no sentiré de muchos que tienen que caer y perecer. Es necesario que lo palpen, así podrán despertar y ser más conscientes y no dejarse dominar de los supremáticos y del metal, ruina del mundo.

El día en que aquellos hombres supremáticos y el dinero dejen de existir, ya será el verdadero día en que la humanidad se hermane sin reservas.

Seguid adelante, seguid, pues, hermanos míos, la tregua ha terminado, vuestras luces llevad con amor, con fe, con resignación, no os enfadéis. Adelante, pues, hermanos, marcando rumbos a nuestra sabiduría; así con estas enseñanzas que vais sembrando, la cosecha será grandiosa. ¡Entonces seréis orgullosos de vuestra obra, porque veréis el fruto¡ Sí, hermano Maestro, son mis pocas palabras que traigo esta noche; me retiro dejando mis palabras y mi pensamiento entre vosotros. Paz y amor, los unos a los otros. Paz y amor entre vosotros.

Juan de la Cruz