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Autofónicas

L. R.

L.R.- Heme aquí respondiendo a tu llamado que ya esperaba.

M.- Mucho me consuela esa prueba de amor a los de la T. Dime hermano, y...?

L.R.- Quiere escaparse, quiere empezar ya a trabajar.

M.- Por favor, no le permitáis ni tampoco ni ver esto. ¿Estáis enterados de lo que nos ha advertido en sesión el hermano familiar J.E. respecto a comunicaciones?

L.R.- Nada, nada, que mientras no se dé aviso al Consejo Central no hay nada...Y los Maestros Superiores ¿qué son? ¿No vale nada el hermano Gabriel del Consejo Permanente?

M.- Otra cosa, hermano, sobre mi viaje, ¿nada tienes?...

L.R.- Atente estrictamente a todo lo indicado y a cumplir lo que se te ha ordenado. ¿Cómo te trabaja el pensamiento que poco confías?

M.- Hermano Sº ¿y no se ha dicho ayúdame que te ayudaré? Por eso pienso en todo y me preocupo por todo; así en este momento me ocurre preguntarte...

L.R.- Sí, has hecho bien: hay que vencer el amor propio. De los que quieren conocer las riquezas, la herencia que os legó el Maestro, se sacan muchas consecuencias, la primera que no han estudiado, y que si han visto los Estatutos no los han comprendido.

M.- Hermano ¿y de las cosas generales?

L.R.- Eso es más importante. Ya lo véis, todo es detener, todo es poner trabas. Para ello hacen uso de su libre albedrío, pero como justicia es amor, ésta se cumple siempre, aunque muchas veces echen mano de éste para detener la acción de aquella.

Medianímicas

Esperanza

DE LA CÁTEDRA CENTRAL

Por la Médium del Consejo

Buenas noches, hermanos míos, que la paz y el amor reine entre vosotros.

Cuánto que deciros, cuánto que hablaros, cuánto que explicaros para vosotros, que venís buscando la explicación, que venís buscando más instrucción y conocimiento.

Cuánto que deciros a otros que tenéis sed de sabiduría más alta. Para otros que tenéis hambre de justicia.¡Cuánto que deciros a todos y cada uno¡

Mas sin embargo el tiempo es breve, debo de concretar, lo más posible para todos y por lo que a cada uno le corresponde.

Paz y amor se dice, paz y amor en estos momentos en que los hombres de Planeta Tierra tanto la necesitan, en estos momentos en que cada uno tenéis dentro de vosotros tantos agobios; en estos momentos en que vuestra alma tiene tanta inquietud continua...

Precisamente que no son por cierto inquietudes que tenéis sobre vuestras cabezas, nuevos cataclismos, cuidando también sobre vosotros los hermanos espirituales.

Que la Justicia está en acción, sabed que la hora de la Justicia ha llegado, limpia de otra manera, que la hora del amor no ha terminado, pero sí ha entrado en el período de acción.

Bastante dolor, bastante angustias se presencian en todas las clases sociales para traer en corruptela mayor, una mayor aprensión, es la hora desesperada, es el combate, la lucha de desesperación, de dolor, es la hora del mal.

Porque esos mismos en su agonía dan los últimos coletazos, no miran ninguno, como no mira cuando ese que no agoniza buscando como diría, en un principio, un perdón, como diría también no mira un progreso, es que agoniza desesperadamente, desaforadamente.

Vosotros, hermanos, tenéis que estar unidos en una unión fraternal, para que no seáis así víctimas de esa opresión de agonía; que no seáis víctimas que caigan bajo la acción de ese peso enorme.

Es necesario que estéis cada uno dentro de vosotros mismos, orientando alrededor de vosotros el amor fraternal de vuestros hermanos para que cada uno lo reciban de los otros, formando un conjunto tan fuerte el Espiritismo, de amor, de luz, una verdadera barrera donde el dolor y el egoísmo no puedan entrar.

Conociendo bien el “Espiritismo Luz y Verdad”necesitáis saberlo profesar, así mismo para vuestros hermanos, especialmente para los que estáis reunidos en este recinto, para los que estáis bajo la égida de nuestra amada Escuela.

También especialmente para aquellos hermanos que están lejos, que no están en la Capital, donde la luz no es más que fuego fatuo, donde la luz no es más que un fuego fósil, producto de las malas pasiones y de odios continuos.

No es la luz profunda verdadera que se expande, que se irradia por los rincones más humildes; es la luz de la fiesta, luz pagada con sangre del obrero, con sangre del hermano.

Por eso los que ven esa luz se aturden y se sienten cómo se abusan y reciben un fuego que les deslumbráis, que si habréis recibido los perfumes del ámbar, los perfumáis y sobrellevaréis la llama de la opulencia.

No sois más olvidados por estar lejos de este gran aglomerado de pobres seres por su dolor; pobres seres por su miseria; pobres seres por sus angustias; pobres seres porque se encuentran famélicos; pobres seres porque viven todos juntos y cada uno está solo. Pobres seres que viven hacinados, porque no se conocen. ¡Ah, si os conocieran, su odio sería grande, cada vez mayor¡

Voy a retirarme porque no puedo seguir hablando más, para dejar al hermano que va a tomar después, y luego para que puedan tomar los demás hermanos que ocupan a las otras materias.

Buenas noches.

Esperanza.