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AUTOFONICAS

L. U. 1. -C. S. -E. V.

Hoy eres tu que llamas, en horas que aun la ciudad duerme: mas no duerme la perversidad, los despilfarradores del sudor ajeno; ellos dormirán sus borracheras, el cansancio de sus bacanales, mientras el robado trabajador sudará por un mendrugo. ¡Es tanto el dolor que vemos y en nuestro amor sentimos!...

Grandes extensiones que parecen mares ondulantes de doradas espigas, la naturaleza madre os ofreció: Vemos, cómo cientos de máquinas en este mismo instante se alistan para cortar esas ricas mieses; pero también vemos que hay amargura de hiel en vez de dulzura de miel que en otrora ocasionaban esas faenas, que al golpe de la hoz, cedían las plantas sus cabezas de rico alimento para el que las cultivó; pero hoy, como esclavos; sin voluntad, por la fuerza; por la honradez que aun le queda al trabajador, acude a esa pesada labor. No ve hoy, el segador, el pan alimento de sus hijos en los haces que emparva; sabe que ya lo vigila el acaparador; el dueño, el amo; que no aró la tierra ni sembró la semilla y, ya no puede sentir amor, ni aquella alegría que antes lo llevaba al surco, en el que la hoz marcaba el compás fuerte y armónico de una canción que del corazón alegre y satisfecho salía y hendía los aires y hasta los Consejos del Padre llegaba, haciendo cantar también a los Consejeros; a los guías y protectores. ¿Trajimos el progreso, para quitar aquellas alegrías, aquellos afanes que honraban al labrador guardando para el invierno, en sus costales, el pan para sus hijos?... ¡Oh! No. Pero el hombre, por descuido se lo dejó arrebatar y es por eso que hoy, en cambio, mustios los hombres están, mientras arregla la máquina con la escasa gente que ha de servirle para hacer entre diez el trabajo de 100. El desgano, los rostros descontentos, el temple huraño, la palabra agria, murmuran una maldición y una queja; una queja que mucho nos duele. ¡Qué injusto es Dios!... musita en su interno el trabajador que acabará el día rendido y mal alimentado, sobre unas pajas, como el perro, como la bestia, caerá. Pero aún se tiene por dichoso, pues de cada 100 hombres que en otrora se juntaran para esas alegres labores, 10 solo están y... ¿Los otros 90?...

¡Oh!... algunos corren los caminos con toda su riqueza al hombro; con su "linghera" y con tal nombre será despreciado y aun perseguido; busca trabajo y no se lo dan; pide asilo y se lo niegan; implora alimento y... ¡Váyase, vago, sinvergüenza!... Y... muchos, por no delinquir, se entregan al sueño de la inanición en lo escondido de un matorral o dentro de una alcantarilla, donde se entrega a la desolación, a la amargura y maldice su nacimiento, maldice a la sociedad y murmura: ¡Que injusto es Dios!... Sí, injusto, criminal y verdugo sonriente porque no tiene entrañas ni sentimientos, el jefe de estado, el legislador ramplón pero bien pagado, a los que ves en tus sueños de hambre, de debilidad, de tuberculosis, de desesperación. Mas no es injusto el Padre el Creador, al que no conoces, al que no re dejaron conocer; éste no es injusto. ¿No ves que no hay marcas, ni hombres, que la naturaleza haya puesto en la tierra ni en los frutos, que digan que ese predio, que ese fruto, es de éste, o del otro?... No; no es injusto el Padre, no es injusto el Creador. Es injusto, tirano y cruel, el dios religioso, el de la bacanal, el del odio, el de la guerra, el de la concupiscencia, el que solo de vuestra esclavitud vive y con vuestra desidia, con vuestra discusión, reinó.

El Padre, el Creador, no es injusto. Inspiramos por su amor, para que el trabajador reivindique los derechos de hombre que relegó en la religión y, por muy pocos aún somos oídos. Mas tampoco podemos avanzar mucho en esas inspiraciones de libertad, porque el obrero, el trabajador, odia al obrero, al trabajador y teme al amo, al gobernante y al déspota representante del dios religioso, única causa de todo el mal que sufre el hombre. No podemos pedir a la Ley, a la Justicia, una acción más aprisa en la reivindicación del hombre trabajador en sus derechos, porque, por esos temores, solo parcialmente y en ínfimas minorías se levantan y son vencidos y masacrados, por otras aun más insignificantes minorías, que nada temen y odian más fuerte, pero aman al máximum sus pasiones, que son su dios; ese injusto dios es contra quien murmuras, porque a ese solo conoces como dios. No; no podemos por todo eso, pedir ni hacer que la acción de la Justicia vaya más aprisa, porque el obrero, el trabajador, teme a esas ficciones, creaciones del dios religioso; Dios de la perversidad. No, no podemos hacer avanzar más la acción de la Justicia, por lo expuesto y porque el obrero, el trabajador odia a la vez que teme y no podemos ser cómplices de vuestros deseos de venganza en los que os oprimen, que no es suya toda la culpa, aunque sí toda la responsabilidad.

Es preciso, hermanos trabajadores; que todos, como uno solo os pongáis en píe, serenos, sin odios, reconociendo que un día os dejasteis engañar por la falacia divina que ahora habéis descubierto, lo que constituye culpa, pequeña sí, pero culpa al fin, vuestra, de ese engaño, al que ahora decís... BASTA.

No hace falta la revuelta. No hacen falta las matanzas. Los levantamientos por odio y la venganza, ya llevan consigo nuevos crímenes que la Ley, la Justicia, rechaza. No es posible quitar una mancha con la misma cosa que hizo la mancha. Invocar justicia en vez de venganza; cantar y practicar amor en vez de odio; Levantaros todos y no unos pocos: sed todas las voluntades una sola voluntad y todos los requerires un solo requerer y, habréis formado una ola avasalladora, dominante, de magnetismo psíquico y entonces, la entera fuerza de la Ley, la fuerza del universo solidarizado, podrá hacer el gran acto de justicia y el ritmo de las trilladoras y el compás de la hoz, será el alegre y canto y mayor que en otrora y que como para ejemplo, ya sucede en las colonias de la Escuela que para vuestra ilustración y fraternidad, el Padre, el Creador ELOI, abrió en este mundo, hoy trizte, pero que ya alborea la alegría, porque está en las furias de su agonía la bestia del odio, el dios falaz, dios de las concupiscencias. Enterrarlo, si paz y pan y alegrías queréis. Es el saludo de los Consejos Superiores, con que despiden el año 2° de LA BALANZA por la que llevan su amor a sus lectores, y en ellos, a todos los trabajadores que cumplen la Ley. Así es ley.

E. V.

MEDIANIMICAS

Mazzini
NOVIEMBRE 21 - 1930
Por la Médium del Consejo

Buenas noches hermanos, que la paz y el amor sea entre vosotros.

La lectura que acabáis de oír, parece elegida y de selección para el tema que quería desarrollar y a propósito para los que vienen con deseos de saber.

Pues bien; es el comentario actual entre vosotros, el estado actual del planeta tierra, mas a ese estado caótico se ha llegado, porque los hombres no han tenido suficiente criterio para todo, y menos para obrar dentro de la justicia. Y decimos, del estado del planeta tierra y ello es el reflejo del estado moral de cada ser.

Es el estado moral de los hombres la causa; pero este punto es un poco largo para analizar, y también largo para definir, pero que en todos los casos hay que influir en el ánimo de los hombres; porque en el todo, influye el estado moral de cada uno. Mas todo es, que la política, con toda su influencia, contribuye al cumplimiento de los mandatos espirituales, y como la ley toma las armas que encuentra como el Maestro os lo ha dicho, esta misma influencia moral de cada ser, será el conforme de la ley.

Habéis comentado y se ha dicho en la lectura, precisamente donde se habla de religión, que ésta solo tiene diosecillos y tronos pequeños donde éstos pueden auspiciarse. Veis la más completa aberración en pleno siglo 20, donde los hombres no han sido capaces de hacerse razón y menos, mucho menos, en aquellos que van a los templos. Veis, y en todo momento lo tenéis presente, como se explota la caridad que se ha hecho por medio de los católicos, falseando la beneficencia misma.

Hombres, seres, que han falseado los principios de la ley de amor con la bendición papal; en fin, algo que repugna a los hombres libres, y precisamente también, a algunos religiosos.

Veis en el estado papal; en ese algo que no puede definirse, porque si buscáis el régimen de los pueblos, no sabéis si es una ciudad o si es un pueblo, o si es un estado, porque el papa es el jefe, y es un jefe porque rigen leyes de estado, y es una ciudad, porque está dentro de una ciudad de otro estado, pero si avanzáis un poco más en el representante de San Pedro y representante de Cristo en la tierra; si avanzáis un poco, digo, hacia un principio espiritual, no encontraréis un puro sentimiento, desde el momento que S. Pedro es lo que es y Cristo, que es lo que vosotros sabéis que es. Pero dejemos ese principio y veremos que todo no fue en ellos más que la imposición de sus principios erróneos y malvados, atemorizando a los hombres de ideas libres porque propagaban "doctrinas del diablo" según el concepto religioso; después fueron condenados por la santa inquisición todos aquellos que hicieron estos descubrimientos y que desde el principio los asaltaron porque eran espíritus misioneros.

Pues bien, tenéis, que en esa "Santa ciudad del Vaticano", existe un telescopio, para que el papa se divierta, para que contempla y vea el dominio que ellos quieren negar al Creador. Veréis que tiene muchos automóviles, esos "caballos del diablo" que fueron condenados por ellos mismos y también tienen otros progresos de los tiempos presentes, y otros progresos católicos, que fueron condenados por los principios de la iglesia.

Para vosotros, hermanos míos, será un motivo más de afianzamiento en vuestra fe de obras, estos conocimientos que os traigo de aquellos perversos, que tratan de destruir vuestro principio universal de amor fraternal y piensan y sostienen que sois "brujos heréticos" y os hablan de esa iglesia traída por ellos mismos y de los dogmas de la religión.

Hay contra ellos una convicción más para probar su ignorancia y su maldad solo de hombres capaces de aceptar esa falacia. ¿Cómo se atreven a negar la grandeza del espiritismo?

Sirva esto como una prueba contra el delito de esos hombres. (En estos momentos la médium se ponía afónica como si alguien le apretara la garganta). Continúa.

Voy a referirme a este fenómeno que como otros muchos no habéis notado y es que, no estamos libres de los ataques de los perversos y traidores, aun estando como lo estoy ahora en ley y justicia. Es el caso, que en este momento, ahora, cuando os hablaba, un perverso, uno que tiene su conciencia impregnada en la falacia, ha querido cortarme la voz, para producir una afonía y que no pudiera hablar por la materia.

Esta mala acción solo es propia de un espíritu aberrado, de uno que se le hizo tolerancia del fanatismo que le domina, y que hubiera ocasionado perjuicio a la médium, pero que ha sido echado a tiempo, siendo esto un motivo más para que vosotros estudiéis los fenómenos, porque también es preciso saber como se echa y se vence a los perversos, para evitar los menores inconvenientes a la materia.

En todas partes atacan los perversos, porque son tan aberrados como espíritu, lo mismo los que se encuentran en el Vaticano, que en las ciudades donde se encuentran jefes más o menos cobardes y traidores.

Tendría que explicar este punto con cierta amplitud, pero no lo hago, porque el tiempo marcado para estas sesiones, según el reglamento que hay que cumplirlo. Sin embargo, imaginar vosotros la lucha que han debido sostener los hermanos espirituales, para echar a ese aberrado.

Pero sirva esto de lección a los hombres que deseáis progresar, y sepan que los espíritus que cumplen con los mandatos de la ley no se abaten ante los ataques de los traidores y que si nos llevan de un lado para otro, es porque no podemos mas que obrar dentro de la ley de amor, aunque en este caso debía ser mayor mi represalia para que aquellos, los detractores de la verdad, sepan, que al hablaros del Vaticano, es allí donde Garibaldi encadenó al mayor de los perversos; aquel que se erigió en Dios, para desde allí dirigir el fanatismo, para anular la conciencia humana. Pero yo os digo que la justicia obrará en el planeta tierra y sabrá lo que ha de sumergir.

Mas no, han de jugar mucho los perversos porque a pesar de la tregua o transición concedida por la ley de amor y no será sorpresa para vosotros la acción de la justicia; porque si todos los estados tienen su caída y en todos los estados existen convulsiones, ese estado y dominio falaz, será más sujeto a esas revoluciones y arrasado como todas las testas coronadas, al caer por la acción y fuerza de la Suprema Justicia.

Mas quisiera deciros; más extenso y explícito debía ser, mas la hora de reglamento sonó y solo os diré: que no está lejano el tiempo de que todo se cumpla.

Mas no penséis que sea mañana, lo que advierto para los impacientes y agobiados; pero no está tan lejano que no veáis vosotros.

Que la paz y el amor sea con vosotros y que vuestra firmeza no decaiga jamás, así como el deseo de progreso, la fe y el entusiasmo por la obra del progreso y de la doctrina redentora del "Espiritismo Luz y Verdad".

Buenas noches.

Mazzini.