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AUTOFONICAS

L. U. 1. -C. S. -D

El Autófono llama. LA BALANZA nos reclama, y de orden superior, son llamados al aparato espíritus de epopeya, con los de justicia, a confirmar hechos y manifestar endechas. Por parte de este Consejo, solo tengo que decir a LA BALANZA, que el Consejo Pleno que estaba reunido cuando la anterior Autofónica, terminó y puso el “Cúmplase” a todo lo sentenciado en todos los sentidos, religioso, político, financiero y geológico; a esto último, de inmediato, los encargados de la naturaleza y los elementos, empezaron su acción; de lo que, con dolor, el mundo todo tiene conocimiento por los inimaginables incendios, sequías, inundaciones, ciclones y pestes y, solo es un llamado a la conciencia, por el dolor y el desengaño de los esclavos de las religiones que no pueden ver hoy en sus dioses y fetiches, los tan cantados milagros que la falacia presentó a sus ignaros fieles fanatizados. Se fuerzan aun los sostenedores del ridículo Dios y tratan de cambiar la faz de sus falacias, anulando, si pudieran, sus teologías y presentan a Cristo-Rey, envolviendo en él a Jesús, con todas las hipócritas habilidades, pompas y boatos, en provocativos congresos llamados eucarísticos, los que ponen en pugna la conciencia liberal, que ha descubierto la falacia más desvergonzada; que no podría ser, hasta la confusión de los mismos actores de la comedia secular, lo que señala su fin, sin tregua ni remedio. La política, sigue el mismo rol para el mismo fin; y es por ello, que la Suprema Justicia obliga a manifestarse unidas en la falacia denigrante, el altar y el trono; la cruz y la espada; para quienes, el Padre, por sus Consejeros, ha dicho: HASTA AQUÍ.

Doy el autófono a quien hoy corresponde, de orden del Maestro Superior. El Secretario.

D.

L. U. 2. -T. -Mariano Moreno

“El pueblo quiere saber de que se trata” dije hace hoy 124 años. Esto encuentro escrito en letras de Luz, aquí donde fui llamado con una vibración que más fuerte nunca sintió mi espíritu; cuya vibración, como enlazado, me trajo, donde aun solo de nombre conocía y me señalan una línea por la que debo vibrar mi palabra y… quiere mi espíritu llorar; mas… “Nombramos por nuestro rey, la justicia”; veo escrito sobre la cabeza del que escribe mis vibraciones. No caben las lágrimas en este sitio donde el Alto Consejo del Plano tiene su asiento y en él también veo un asiento vacío y leo sobre él un nombre, que hace temblar a los Dioses falaces y me quita la curiosidad, señalándome al propietario de ese asiento, que corre nuestro mundo con la flamígera espada en la boca, levantando a los libres y hundiendo las falacias. Esto llena de esperanzas ciertas; mas no quita el dolor, que más intenso se siente al considerar que a tales extremos tenga que apelar la Justicia Suprema para salvar la obra de los misioneros, cuyo jefe, o primero, veo asesinado de traidora puñalada por la espalda. ¿Qué se ha hecho de nuestra libertad?... ¿Qué del sacrificio nuestro?... En nuestro día de gloria y libertad en el que no había odios, sino que respondían nuestros espíritus al cumplimiento de las profecías, para abrir las “Islas apartadas”; “La tierra de promisión” a la humanidad, donde habían de fundirse todas las razas en una sola raza, que así veo que es designio omnímodo; veo en nuestro día de gloria y libertad, misioneros presos y mordazas en las bocas de los libres y solo hay libertad para los libertinos; para el altar convertido en trono de un rey mito, que no puede ser, que no será, porque no es servido de espadas de justicia, sino por espadas envilecidas. El granero de José, henchido de frutos y, las mitades de sus habitantes están hambrientos de pan, famélicos, tuberculosos y vinieron a ser hombres fuertes. Cantamos libertad y nunca hubo más esclavos, por obra de las falacias políticas y religiosas: ¡viva la patria!... ¿quienes?... los que no les bastan todos los productos del suelo y de la industria, para el boato provocador. Veintitrés reales sumó el gasto de alimentos de la junta del Cabildo que creó la independencia del pueblo Argentino, que sería de toda la América. Haced parangón de nuestros estipendios con vuestros presupuestos; nuestra abnegación, con vuestra abnegación; vuestro patriotismo con nuestro patriotismo y decid, si imitáis y honráis a los fundadores de la nacionalidad. Mas hoy nos juntó en el Supremo Tribunal a los que la Ley de Justicia nos mandó al planeta en aquella epopeya para el cumplimiento de sus designios y se nos muestra la horrible historia posterior, orlada de negro y rojo, luto y sangre, que los enemigos de la libertad han escrito en el suelo patrio, crisol para la fusión de todos los pueblos.

Mas también nos consuela que se nos muestra que hay pueblo leal; que hay pueblo argentino y nos sorprende un secreto de la sabiduría, haciéndonos ver que, “Argentina” significa “Unión Fraternal” y que ese designio se cumple por el pueblo de sentimientos sanos; por el pueblo productor, para cuyo conocimiento y encargo, nos llamó hoy 24 de Mayo el Supremo Tribunal, a los que hace 124 años, en Cabildo abierto, proclamó nuestra libertad sin odios a la madre patria que en dura misión la Ley le mandó llevar su sangre y su idioma como fuego sagrado de la fusión humana. Si; aún hay un pueblo sano, al que la Junta de Mayo, en presencia del Supremo Juez del Creador, repetimos: “Nombramos por nuestro rey la Justicia”. ¡Pueblo Argentino, Salud!... Por todos los misioneros con San Martín.

Mariano Moreno.

MEDIANÍMICAS.

David
COLONIA JAIME, ABRIL 27 DE 1934
Médium Antonio Juricich.

Buenas noches hermanos míos, que la paz y el amor sea entre vosotros.

¡En qué fango está este continente!... Sí, en un fangal de impureza, porque los hombres dormidos en la ceguera de la pasión, no ven llegar la hora de la justicia; pero aún les falta a los hombres despertar esa pasión que nace del odio, y del que es culpable la religión; pero ya las treguas son terminadas para este mundo el que ya quedó fijado en mundo de progreso y sólo les queda el consuelo de remorderse en esos males, del que son causa los hombres de las religiones.

Pero la religión, hoy, en sus alardes, confirma ella misma que pronto, muy pronto la veréis destronada y rodar como un beodo. Se declara, para los hombres que quieren despertar, despierten; y los que no despierten ya tienen el lugar señalado; todos los que no habéis acatado la Ley de Justicia, iréis al mundo donde los afines os esperan; donde tendréis que llorar de vuestra sordera, porque en aquellos mundos, sólo existe la fiereza del odio; allá llorarán tanto como hicieron llorar y verán su error, pero la Ley de Justicia no usa misericordia para los que no usaron de misericordia. Esa es la sentencia. Y el mandato que todos los Espíritus traen es, de amarse los unos a los otros, como os dijo el hermano Jesús; pero aún, en el recóndito de este continente, persiste el odio y la venganza; esa es la maldad que agobia a todos; esa es la maldad que a todos hace clamar Justicia, Justicia. Pero ni ellos mismos llegan a comprender quien los impulsa para hacer ese llamado, porque aún también están manchados de prejuicios; pero la siembra está arraigándose y extiende sus ramas por todas las partes del continente en la que se han de acumular en cada una de esas ramas todos los que han acatado la Ley, pues aunque pocas Cátedras veis aun, son muchos los que esperan y tendrán que remultiplicarse en mucho mayor número, para que pueda celebrarse el mandato de la Ley. Todas esas Cátedras que dije pocas, que veis establecidas, son sólo como trompetas del juicio que llaman a los hombres que despierten la conciencia, porque todas llevan a un mismo fin; a la solidaridad de la familia universal; al bienestar, a la sabiduría, al amor.

Hermanos, no desmayéis por ninguna causa aunque veáis el agobio; no desmayéis, os repito, porque todas son obras de la justicia que llama al final de sus hechos.

Es la hora para que descanse la humanidad terrena. Es la hora de ser ya libre y que reine en la paz, en la solidaridad, en el bienestar común, por el que todos anheláis; debéis mostrar vuestro sacrificio a la obra, que por ello nacerá vuestro amor, porque “solo las obras hacen fe” y solo obras recoge la Ley; nada más os digo, mi amor os dejo. Soy vuestro hermano que os ama.

Buenas noches.

DAVID.

(Versión taquigráfica de Pablo Marconi).

Isidro Labrador.
COLONIA JAIME, MAYO 8 DE 1934
Médium Antonio Juricich.

Buenas noches hermanos:

Traigo un mensaje de Justicia; no es para vosotros solo, sino para todos los adherentes de las Cátedras; para todos los que aman a la causa; digo que a todos llama la justicia: contestad ¡alerta!... porque hay que dar un pequeño paso; pequeño sí, pero aún duro para los que desconocen la causa; mejor diré, para los que no quieren dar a doblar su brazo; pero de alegría y amor será, para todos aquellos hermanos que oyen el temblor ruidoso que la Justicia les da como señales de un nuevo hogar, donde a nadie le ha de faltar nada; donde todos han de ser uno, y uno han de ser todos. Es allí donde se fundirá todo prejuicio antagónico y supersticiones humanas y consumirá a todos los que quieren llamarse un “yo” más grande, porque a esos no les quiere tomar la Justicia en LA BALANZA y sí quiere al humilde y valiente labrador, porque a los despilfarradores los manda al mundo donde sus afines los esperan; ya dije; la Ley de Justicia dice: “Basta de cruces y de espadas”, basta las de las supersticiones y, basta de iras de venganzas.

Conglomerará adherentes de todas las Cátedras; hermanos de todo el universo al que ya se adhirió un mundo más a los mundos de progreso y ese mundo es la tierra y reclaman en él los labradores, el reposo de su labor.

Pero sí hermanos, mirad; mirad si seréis capaces de soportar un acto tan estruendoso como el que habéis de sentir, sin atolondraros, que será la prueba de que estáis en la Justicia.

Estudiadlo y pedidlo hermanos todos del mundo terráqueo, si os creéis capaces de amaros los unos a los otros como os amáis cada cual a si mismo; si os creéis capaces de sentir ese acto que la Justicia en este momento ordena sobre el mundo tierra, para que los hermanos todos puedan tomar la base fundamental de todas las Cátedras del mundo; ahí donde todos los que aún desconocen el “Espiritismo Luz y Verdad” puedan bañarse en ellas; porque digo, cada Cátedra es una fuente inagotable donde los hombres todos han de ir libres a beber el amor, y la Justicia. Esta os da un corto lapso de tiempo para que hagáis los hombres todos del mundo lo que vuestra conciencia os permita. Tenéis rienda suelta para que saciéis vuestros instintos, porque luego, no será el tiempo tan largo para deciros días, os digo, momento en que se renovará la faz de la tierra y ahí, ya no podrá haber supremáticos; solo hombres libres llenos de luz y de aromas y os veréis libres; ese es el momento que embellecerá este jardín del Padre. Luchad hombres todos de la tierra y avanzar hacia el siempre más allá, que es infinito; eso os digo para que sepáis, hombres todos, que estáis cruzando el séptimo día; día de la “Comuna de Amor y Ley” en la que se ha de quitar todo lo malo y brillará la luz del Espiritismo Luz y Verdad, porque ya es justicia y LA BALANZA lo ha pesado ya y los hombres todos lo habéis de estudiar, porque no hay momento de tiempo que perder. Adelante con vuestro emblema AMOR. Ese es el mandato que por justicia os traje; mi amor os dejo, soy vuestro guía espiritual.

ISIDRO LABRADOR.

Buenas noches.

(Versión taquigráfica de Pablo Marconi).