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AUTOFÓNICAS

L. U. 2. -S. -Schuvi Schuvi.

Yo por todos. L. U. 1 me comunica que en vista de la abundancia y riqueza del material de este número, haga un resumen breve de todas las líneas.

Oíste: sólo hay para ti una encomienda y un telegrama de L. Que dice: “Llega el momento”... ¿Cuál será la encomienda?... Y... has recibido de Schmit unos jeroglíficos que desea una tercera explicación. Conténtese con las que ya tiene y siga en la búsqueda, pues se les ha inspirado bien. Mas para el presente no tiene interés y sólo a las antiguas civilizaciones honrarán. Sólo decir que procede de hace 22 siglos; lo demás pertenece a los geólogos y paleontólogos que miran las cosas de atrás; nosotros vamos a las cosas del presente y del futuro. Mas “llega el momento” oíste, y por el nombre que se te indicó de quien lo avisaba, L., sabes que no te puede mentir, pero es que, en los Altos Consejos en esos momentos, como te había dicho el Maestro Superior, se estudió y se confirmó que ya se ha violentado la Ley del libre albedrío por los aberrados y nada asusta ya a nadie, probado en el drama que absorbe a vuestra policía hoy, cometiendo el repugnante crimen, aun habiendo restablecido, para vergüenza mayor, la pena de muerte. Nada es capaz de detener a los perversos. Mas es preciso que apuren, que violenten del todo la ley, para que también se violente el pueblo en su miserable condición de hambriento y a ello es provocado por los aberrados supremáticos que en su desesperación sólo ven satisfacción en el rojo de la sangre; pero son también cobardes; se temen entre ellos mismos. Desean la guerra con más ansias que los amantes de sus desposorios; pero sus despilfarros los han empobrecido y sólo podrían hacerse la guerra, como los matrimonios mal avenidos, tirándose los platos a la cabeza, dentro del hogar.

De esta condición de impotencia participan el 96 por ciento de los pueblos de la tierra, y no pudiendo desahogar sus odios con los otros pueblos, se desahogan dentro de sus fronteras, avivando las pasiones partidistas y persiguiéndose como perros hidrófobos, sin tacto ni consideración ni aún entre los mismos supremáticos de la misma bandera.

Ya se han agotado todos los medios aconsejados por el amor. Fracasó en el Tribunal de La Haya; desquició la Sociedad de las naciones; nulidad en el Pacto de las Cuatro; fracaso total en Londres; aberración en Cuba; ceguera en el Chaco; canallería en Alemania y absurdos en todos los gobiernos y siempre violentando el libre albedrío. Y ni aún en lo que en otro tiempo era por su estudiada hipocresía y falacia un falso freno, pero que imponía temor, tiene hoy poder ninguno: las religiones; pero es porque se ha descubierto por todos sus impotencia y falsedad, que ha hecho este caos que no se registra en ningún mundo del infinito universo.

Así, pues, “llega el momento” aconsejado por la Ley de justicia, de violentar esta su acción en todas formas, modos y maneras, para llegar, como los violentos quieren, por la violencia del libre albedrío que tan mal han usado. ¿De qué se quejarán después?... La justicia no será vencida, y quien quiera su protección, póngase en el fiel de LA BALANZA.

Por acuerdo del Consejo Superior, hablé por todas las líneas del autófono, pues cada cual está en su puesto. Desde el Sol, con justicia y amor para todos.

Schuvi Schuvi.

MEDIANÍMICAS

Ismael.
VIERNES, 7 JULIO 1933
Médium Mercedes
TOMADA AL DICTADO POR E. LOLLINI

Buenas noches, hermanos míos:

Que la paz y el amor sea entre vosotros. (Debido a no haber ningún taquígrafo esta noche, se perdió sin poder ser anotado algo del comienzo, por lo que se transcribe desde el punto en que se ha anotado).

Que como ellos son unos fanáticos, tratan de que estén entre nosotros los menos hnos. posible a enterarse de las sabias lecciones del Espiritismo Luz y Verdad, y así de la doctrina de la Escuela.

Nosotros luchamos allanándoos inconvenientes; pero... vuestra poco sensibilidad os hace muchas veces encontrar causas graves, que son naderías, pero que adquieren gran importancia en vuestra CONCIENCIA. (Al hacer punto, el comunicante queda algo en suspenso, como dejando de decir algo por no herir susceptibilidades).

El detractor sabe todo esto porque también sabe que todos sois capaces de despertar, de haceros luz, y sabe y lucha y os ofusca la conciencia que encuentra con sensibilidad escasa para hacer caso de las buenas inspiraciones.

Pero es la hora, de romper la costra de la conciencia, y es la hora de la brega y ¿cuántos caerán en la brega?... Los duros de corazón, los perezosos, los que se ríen de las enseñanzas del Espiritismo y sus hombres, que son los Espiritistas. Pero mientras encuentran blanda la conciencia de algunos hnos., entran en ella y los marean amargándoles la vida y causándoos grandes daños morales y materiales.

Pedís los hombres, la Verdad. ¿Y para qué si con los principios y el fondo de la verdad, de la doctrina misma, ofuscados por el detractor, os dejáis hacer murallas y vallas infranqueables? Es que os falta Amor. Cuántas veces hnos., nos esforzamos por haceros ver, comprender el mal. Pero esa venda que queréis tirar esa venda que os cubre la verdad a vuestros ojos, es la valla que no os deja franquear el umbral. Si os pudierais imaginar, hnos., sería una pena al ver tantos hnos. que en Espíritu andan por el espacio buscando un ALGO, un lugar donde se sienta, donde sea grato el amor de la justicia, donde poder recibir algunas enseñanzas para dar luz a sus conciencias; donde puedan presentir el amor, la paz y la justicia que da la verdad.

Es necesario, hnos. míos, que estéis compenetrados de la Justicia y de la verdad, más que los otros, y muy profundamente los que militáis en las filas del Espiritismo Luz y Verdad, que así es como obtendréis que el detractor no pueda ofuscar vuestras conciencias y ocasionaros muchos males; entre tanto se hace necesario de parte de vosotros, el estudio; mucho estudio de donde podréis sacar gran parte de los conocimientos que os darán la voluntad necesaria para la paz y el bienestar; porque es que, vosotros, muchas veces os sentís flaquear, porque no sumáis, no pensáis que no sois este pequeño número solamente. Debéis saber que el número de seres que piensan y sienten como vosotros, es grande. No lo pensáis y os sentís débiles. No; son muchos miles. Son millones de seres los que quieren, que desean y esperan el triunfo de la causa grande; y son millones los que piensan como vosotros pensáis, que aman, y que como vosotros son Espiritistas. Se reparten amor, cariño y enseñanzas por toda la tierra y forman legiones fuertes y compactas por la fuerza de la fraternidad, del amor, de la pureza de nuestra obra y del amor de los hnos. mayores que venimos a traeros el amor y enseñaros y ayudaros a todos y en todo.

Tenemos una tarea difícil; pero debemos sacar la cizaña y que todo sea útil en la sabiduría por la que -y muchos lo veréis- habrá de ser la justicia implantada no por la fuerza, sino por la sabiduría.

¿Y los supremáticos? También hablan de Justicia, pero de la justicia que entienden a su manera y siempre le falta algo; pero de la justicia del amor, de la fraternidad le falta todo. Pero la verdadera justicia se cumplirá fielmente y así con las enseñanzas que a todos los hnos. en sus puestos dejamos, lo presienten. los supremáticos estuvieron siglos encastillados y aún quieren seguir, pero ya se ven caer, derrumbándose sus castillos por el fuego de la justicia, que aun quieren detenerla un momento. ¿Qué se sacará de todos ellos? No pienso que de toda esa supremacía se saque nada; pero no importa, vosotros debéis saber permanecer en vuestros puestos para el triunfo de la causa grande, que es el triunfo de la justicia y del amor.

Mi amor os dejo.

Ismael.